El aumento de los precios de los combustibles fósiles desde el inicio de la guerra de Irán está presionando a los proveedores de poliéster en toda Asia, amenazando los márgenes de gigantes mundiales de la moda rápida como Zara y H&M.
El conflicto en Irán ha provocado un aumento en los precios del petróleo crudo, incrementando directamente el costo de producción de poliéster y reduciendo los márgenes de los fabricantes de ropa en la India y Bangladesh hasta en un 15 por ciento. Esta presión sobre la cadena de suministro textil amenaza con aumentar los costos para algunos de los minoristas de moda rápida más grandes del mundo.
"El aumento en los precios de PTA y MEG, insumos clave del poliéster derivados del crudo, ha sido inmediato y severo", señaló un analista de S&P Global en una nota reciente sobre la crisis. "Los productores se enfrentan a un aumento de costos de al menos un 10-15 por ciento que no pueden absorber por completo".
Los futuros del crudo Brent han subido más del 8% hasta los 92,50 dólares por barril desde que comenzó el conflicto, según datos del mercado. Esto ha impulsado los precios del ácido tereftálico purificado (PTA) y el monoetilenglicol (MEG), las dos materias primas principales del poliéster, a máximos de 18 meses en la Bolsa de Futuros de Shanghái. Reflejando las preocupaciones económicas más amplias, S&P Global ha rebajado su previsión de crecimiento de la demanda de petróleo para 2026, citando el "choque de la guerra de Irán" como factor principal [4].
Esta compresión de márgenes en los proveedores asiáticos, que representan más del 60% de la producción mundial de poliéster, podría obligar a los minoristas de moda rápida como Zara (de Inditex) y H&M a aceptar una menor rentabilidad o a trasladar aumentos de precios del 5-10% a los consumidores para la temporada de otoño. Esto amenaza con romper el modelo de alto volumen y bajo costo que ha impulsado su crecimiento durante la última década, afectando potencialmente las valoraciones de las acciones debido a las preocupaciones sobre las ganancias y la estabilidad de la cadena de suministro.
La última vez que ocurrió un choque geopolítico similar en el Golfo, los precios del petróleo saltaron más del 15% en un mes, lo que llevó a un aumento directo del 4% en los precios de la ropa seis meses después, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales. La situación actual pone de relieve la gran dependencia de la industria de la moda de las fibras sintéticas derivadas de combustibles fósiles. El poliéster es un material crítico para la moda rápida, valorado por su bajo costo y versatilidad, y representa más de la mitad de la mezcla de materiales para empresas como Zara y H&M.
Para la India y Bangladesh, los dos mayores exportadores de ropa después de China, el impacto es particularmente agudo. La industria textil es una piedra angular de sus economías, y un período prolongado de altos costos de insumos podría provocar el cierre de fábricas y la pérdida de empleos, desestabilizando aún más la cadena de suministro mundial de prendas de vestir.
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