La amenaza directa de Irán de abandonar el acuerdo regional de alto el fuego provocó una nueva oleada de temor geopolítico en los mercados, elevando los precios del crudo más de un 2%.
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La amenaza directa de Irán de abandonar el acuerdo regional de alto el fuego provocó una nueva oleada de temor geopolítico en los mercados, elevando los precios del crudo más de un 2%.

Irán amenazó este martes con retirarse de su acuerdo de alto el fuego si continúan los ataques israelíes sobre el Líbano, una medida que intensifica las tensiones en Oriente Medio y elevó los futuros del crudo WTI para el mes más próximo un 2,7%, hasta los 115,42 dólares por barril.
"Los mercados siguen descontando una elevada prima de riesgo geopolítico impulsada por la escalada de las tensiones entre EE. UU. e Irán y el inminente plazo para la reapertura del Estrecho de Ormuz", señaló Naeem Aslam, director de inversiones de Zaye Capital Markets, en un comentario.
La huida hacia la seguridad fue inmediata: el crudo Brent, la referencia mundial, subió un 1,8% hasta los 111,69 dólares por barril. Este movimiento refleja la creciente preocupación por una perspectiva de suministro estructuralmente ajustada que ha mantenido los precios firmemente por encima de la marca de los 100 dólares por barril.
La escalada amenaza con desbaratar una frágil estabilidad regional, con el posible cierre del Estrecho de Ormuz —un punto de tránsito crítico para el suministro mundial de petróleo— planeando sobre los mercados antes de la fecha límite del martes fijada por EE. UU. para un acuerdo con Irán.
Una mayor escalada impulsaría inevitablemente los precios del petróleo al alza y aumentaría las expectativas de subidas de tipos por parte de los bancos centrales, según estrategas de ING. Los costes energéticos persistentemente altos podrían obligar a los responsables de la política monetaria a mantener una postura restrictiva para luchar contra la inflación, incluso aunque el crecimiento mundial se ralentice. Esta dinámica también podría reforzar al dólar estadounidense, que suele beneficiarse de la búsqueda de refugio durante las turbulencias geopolíticas. El informe de empleo de EE. UU., mejor de lo previsto, sugiere que la economía estadounidense podría estar mejor posicionada para resistir el impacto que otros mercados desarrollados, lo que llevaría potencialmente a la Reserva Federal a divergir de otros bancos centrales.
Las últimas amenazas vuelven a poner en primer plano la seguridad del suministro mundial de petróleo. El Estrecho de Ormuz es el punto de estrangulamiento de tránsito de petróleo más importante del mundo, y cualquier interrupción podría retirar millones de barriles del mercado diariamente. El último gran estallido en la región provocó que los precios del petróleo se dispararan más de un 15% en una sola semana. Con una demanda en recuperación y un panorama de oferta estructuralmente ajustado que ya apuntala los precios, los operadores observan el plazo del martes con cautela, a medida que se desvanecen las esperanzas de una resolución diplomática.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.