Los informes de que el alto funcionario iraní Kamal Kharazi resultó herido en un ataque supuestamente lanzado por Estados Unidos e Israel provocaron una nueva ola de ansiedad en los mercados globales, elevando los precios del petróleo crudo más del 2 por ciento ante el temor de una escalada significativa de las tensiones en Oriente Medio. La noticia, reportada inicialmente por la agencia oficial de noticias de Irán, Irna, endureció de inmediato las condiciones financieras.
"Este informe, si se confirma, es una escalada material que el mercado no puede ignorar", dijo Michael Tran, director gerente de estrategia energética global de RBC Capital Markets, en una nota a clientes. "La reacción inmediata del precio del petróleo refleja una revalorización del riesgo geopolítico que podría interrumpir el suministro".
La reacción del mercado fue rápida y generalizada. Los futuros del crudo Brent, el referente internacional, subieron más del 2 por ciento hacia los 85 dólares el barril. Al mismo tiempo, los precios del oro subieron mientras los inversores buscaban activos de refugio, mientras que los futuros de las acciones globales se tornaron negativos ante la perspectiva de un conflicto más amplio. El índice del dólar estadounidense también registró ganancias moderadas.
El evento plantea el espectro de una confrontación militar directa que podría afectar el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico. La última vez que una figura iraní de alto perfil, Qasem Soleimani, murió en un ataque estadounidense en enero de 2020, los precios del crudo Brent subieron más del 3 por ciento en un solo día. Los operadores están ahora atentos a cualquier acción de represalia por parte de Teherán, que podría desestabilizar aún más la región y llevar a un período sostenido de precios de la energía más altos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.