Intel Corp. se prepara para presentar sus resultados del primer trimestre de 2026 el 23 de abril, una cita en la que las nuevas alianzas en IA con Google y el proyecto Terafab de Elon Musk pondrán a prueba la confianza de los inversores en su ambiciosa estrategia de recuperación. Wall Street vigila si estos acuerdos de alto perfil pueden compensar las persistentes pérdidas en su negocio de fundición y la creciente presión de rivales como AMD y Nvidia, con estimaciones de consenso que proyectan unos ingresos de aproximadamente 12.400 millones de dólares y un beneficio por acción cercano a cero.
"La creciente demanda de CPUs en los centros de datos de IA ofrece a la compañía una línea de ingresos más estable y menos dependiente del ciclo de los PC de consumo", afirmó Jacob Bourne, analista de eMarketer.
El informe llega tras un trimestre volátil en el que las acciones de Intel (NASDAQ: INTC) alcanzaron un máximo de 26 años cerca de los 70,33 dólares antes de retroceder. La compañía previó unos ingresos para el primer trimestre de entre 11.700 y 12.700 millones de dólares con un BPA no GAAP en torno a los 0,00 dólares. La atención se centrará en el segmento de centros de datos e IA, que se espera crezca un 6,8% hasta los 4.410 millones de dólares, y en los rendimientos de fabricación de su nodo de proceso crítico 18A, programado para producción en gran volumen a finales de 2026.
Para los inversores, este trimestre es un referéndum sobre la estrategia del CEO Lip-Bu Tan para recuperar el liderazgo tecnológico. El éxito en el negocio de fundición y la tracción de los acuerdos de IA podrían justificar el reciente repunte de la acción desde un mínimo de casi 18 dólares a principios de 2025, mientras que cualquier incumplimiento corre el riesgo de ceder más terreno ante competidores como TSMC, cuyos beneficios en fundición se están disparando, y AMD, que según algunos analistas podría superar a Intel en ingresos para 2027.
Los nuevos acuerdos de IA refuerzan la estrategia
Bajo el mando del CEO Lip-Bu Tan, que asumió el cargo a finales de 2025, Intel ha seguido un agresivo plan de recuperación centrado en la expansión de sus servicios de fundición y en asegurar un puesto en el floreciente mercado de infraestructuras de IA. La estrategia ha mostrado signos de progreso a través de una serie de importantes alianzas anunciadas en abril.
La empresa profundizó su colaboración con Google para suministrar CPUs Xeon y Unidades de Procesamiento de Infraestructura (IPUs) personalizadas para optimizar las cargas de trabajo de IA. También se unió al mediático proyecto Terafab de Elon Musk, un consorcio que incluye a Tesla y xAI, para aportar experiencia avanzada en empaquetado y diseño para despliegues masivos de computación de IA. Estos acuerdos, junto con la ampliación del trabajo con socios como SambaNova, han ayudado a redefinir a Intel como un actor clave en el ecosistema de IA más amplio, y no solo como un proveedor tradicional de chips para PC.
La fundición sigue siendo el principal desafío
A pesar del impulso de la IA, la salud financiera de Intel Foundry sigue siendo el reto central. La división continúa registrando pérdidas operativas y los inversores buscan un camino claro hacia la rentabilidad. La próxima conferencia de resultados será analizada con lupa en busca de actualizaciones sobre el nodo de proceso Intel 18A, que la empresa afirma que va por buen camino para la fabricación en gran volumen en 2026 con clientes externos ya comprometidos.
"Para que Intel pueda hacer una apuesta de gran envergadura aquí, la mejora de su rendimiento en 18A debe ser... mejor de lo que espera el mercado", señaló Ryuta Makino, analista de Gabelli Funds, inversor de Intel.
La compañía ha realizado movimientos financieros para apuntalar su posición, incluyendo un acuerdo de 14.200 millones de dólares para recomprar la participación del 49% en su empresa conjunta Fab 34 en Irlanda. Sin embargo, se enfrenta a una competencia formidable por parte de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), que sigue dominando el mercado de fundición con beneficios récord y una demanda abrumadora de sus chips avanzados.
El panorama competitivo
El informe de resultados llega en un momento en que los rivales de Intel están a pleno rendimiento. AMD ha visto cómo se disparaban sus ingresos en centros de datos y sus aceleradores Instinct MI450 de próxima generación han conseguido un pedido importante de la firma de IA Anthropic. Mientras tanto, TSMC, que fabrica chips tanto para AMD como para Nvidia, informó de que sus ingresos netos se dispararon un 65,2% en el primer trimestre, con sus nodos más avanzados totalmente agotados hasta finales de 2026.
Las acciones de Intel han llegado a triplicar sus mínimos de 2025 en su punto álgido, reflejando la renovada confianza de los inversores. Los precios objetivo de los analistas han seguido la misma tendencia, con firmas como Stifel y Cantor Fitzgerald elevando sus objetivos a 65 dólares. No obstante, con las acciones retrocediendo desde sus máximos antes del informe, los resultados del jueves serán una prueba crítica para determinar si el optimismo del mercado ha superado la realidad fundamental de uno de los giros estratégicos más ambiciosos en la historia de los semiconductores.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.