Las acciones de Intel se han duplicado desde sus mínimos de 2024, pero la recuperación del fabricante de chips depende de resolver los desafíos de fabricación que han afectado su transición a nodos de proceso avanzados.
Las acciones de Intel Corp. han subido un 42% en lo que va del año, superando la ganancia del 18% del Índice de Semiconductores de Filadelfia, ya que los inversores apuestan por una recuperación bajo el liderazgo del director ejecutivo Pat Gelsinger. La acción cerró el lunes a $38.47, frente a un mínimo de 52 semanas de $22.14, lo que otorga a la empresa con sede en Santa Clara, California, una capitalización de mercado de $162 mil millones. Sin embargo, el rally se sustenta en una sola premisa: que Intel pueda cumplir con su ambiciosa hoja de ruta de cinco nodos en cuatro años después de años de retrasos en los nodos de proceso.
"El negocio de fundición de Intel es el giro estratégico más importante en la historia de la empresa, pero el riesgo de ejecución en ingeniería es mayor de lo que el mercado está descontando", dijo Stacy Rasgon, analista senior de Bernstein. "El nodo 18A debe funcionar a escala, y aún no hemos visto pruebas de ello".
El proceso 18A de Intel (equivalente a aproximadamente 1.8nm, donde números más pequeños significan más transistores por milímetro cuadrado y un mejor rendimiento por vatio) es el eje de su estrategia de fundición. La empresa planea fabricar chips para clientes externos en 18A a partir del segundo semestre de 2026, compitiendo directamente con el nodo N2 de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. TSMC, que controla más del 90% del mercado global de chips fabricados en nodos avanzados por debajo de 7nm, tiene una ventaja de varios años en las tasas de rendimiento de fabricación de alto volumen — el porcentaje de chips funcionales por oblea que determina la rentabilidad.
Lo que está en juego es enorme. El negocio de fundición de Intel perdió $7 mil millones en 2024 sobre ingresos de $18.9 mil millones, según los informes de la empresa, ya que la división absorbió el costo de construir nuevas plantas de fabricación en Arizona, Ohio, Irlanda y Alemania. Gelsinger ha dicho que la fundición alcanzará el punto de equilibrio en 2027, un cronograma que asume que 18A logrará rendimientos competitivos con el N2 de TSMC dentro de los 18 meses posteriores al inicio de la producción — una hazaña de ingeniería que ningún fabricante de chips ha logrado en la última década.
Las acciones de Intel cotizan a 28 veces las ganancias futuras, una prima frente a su promedio de cinco años de 14 veces, lo que refleja la prima de recuperación que los inversores han asignado. Advanced Micro Devices Inc., el principal rival de Intel en procesadores para PC y servidores, cotiza a 32 veces las ganancias futuras. Nvidia Corp., el actor dominante en aceleradores de IA, cotiza a 38 veces. La brecha de valoración entre Intel y sus pares sugiere que el mercado está descontando una transición exitosa de la fundición, pero deja poco margen para el error.
Los desafíos internos de la empresa van más allá de la fabricación. Los ingresos de Intel por centros de datos e inteligencia artificial cayeron un 6% en el primer trimestre, hasta $3.8 mil millones, ya que los proveedores de la nube trasladaron el gasto a las unidades de procesamiento gráfico de Nvidia para cargas de trabajo de IA. El acelerador de IA Gaudi de Intel, posicionado como una alternativa de menor costo a la H100 de Nvidia, generó menos de $500 millones en ingresos el año pasado — una fracción del segmento de centros de datos de Nvidia, que alcanzó $47.5 mil millones. En el frente de las PC, Intel enfrenta una competencia renovada de Qualcomm Inc., cuyos chips Snapdragon X Elite basados en la arquitectura de Arm Holdings Plc han conseguido diseños ganadores en Dell Technologies Inc., HP Inc. y Microsoft Corp.
Intel ha conseguido dos clientes destacados para su fundición: Microsoft Corp. se comprometió a usar 18A para un diseño de chip no revelado, y Amazon Web Services seleccionó el proceso de clase 3nm de Intel para un futuro chip de servidor. Sin embargo, ninguno de los dos clientes ha revelado los volúmenes de producción, y ambos siguen realizando sus pedidos de fabricación principales con TSMC.
"Si Intel logra que 18A funcione a escala con rendimientos competitivos, la fundición podría generar entre $15 mil millones y $20 mil millones en ingresos anuales para 2030", dijo Christopher Rolland, analista de semiconductores de Susquehanna Financial Group. "Si no lo logra, los más de $30 mil millones en capex gastados en fábricas se convierten en activos varados, y la acción podría volver a probar sus mínimos".
El próximo hito importante para Intel es el simposio de tecnología de proceso 18A previsto para agosto, donde se espera que la empresa divulgue datos de rendimiento y compromisos de clientes. La capacidad de la acción para mantener sus ganancias probablemente depende de lo que Intel muestre — y de si la ingeniería está a la altura de la narrativa.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.