Fundador Sentenciado a 30 Años por Operación de Narcóticos de $105 Millones
Rui-Siang Lin, un ciudadano taiwanés de 24 años conocido por el alias "Pharaoh", fue sentenciado a 30 años de prisión federal en EE. UU. por crear y operar Incognito Market, una plataforma de la dark web que facilitó más de $105 millones en ventas ilegales de drogas. La sentencia, anunciada por la Oficina del Fiscal de EE. UU. para el Distrito Sur de Nueva York, sigue a la declaración de culpabilidad de Lin en diciembre de 2024 por cargos de conspiración de narcóticos, lavado de dinero y venta de medicamentos mal etiquetados. Desde octubre de 2020 hasta su cierre en marzo de 2024, el mercado procesó más de 640.000 transacciones para cientos de miles de clientes globales.
Los fiscales subrayaron el grave impacto de la operación de Lin, vinculándola a la crisis de opioides más amplia y a al menos una muerte. La plataforma fue descrita como una de las mayores persecuciones de drogas en línea desde el infame caso Silk Road.
Rui-Siang Lin fue uno de los traficantes de drogas más prolíficos del mundo, utilizando internet para vender más de $105 millones de drogas ilegales en todo este país y en todo el mundo. Si bien Lin ganó millones, sus delitos tuvieron consecuencias devastadoras.
— Jay Clayton, Fiscal de EE. UU.
Análisis de Blockchain y Fallas de OpSec Expusieron el Mercado
La captura de Lin fue el resultado de una combinación de un sofisticado rastreo de blockchain y errores fundamentales de seguridad operativa (OpSec). Si bien la criptomoneda se utilizó para ocultar transacciones, los investigadores federales lograron seguir el rastro digital del dinero. Sin embargo, el avance decisivo provino del trabajo policial tradicional. Según la denuncia penal, los investigadores rastrearon el registro del dominio del mercado directamente hasta Lin, quien había utilizado inexplicablemente su nombre real, número de teléfono y dirección para asegurarlo.
Este error crítico proporcionó un vínculo directo entre el "Faraón" anónimo y Rui-Siang Lin. En un giro irónico, los medios taiwaneses informaron que Lin, exalumno de la Universidad Nacional de Taiwán, había enseñado previamente a la policía local en Santa Lucía sobre ciberdelincuencia y criptomonedas como parte de su servicio nacional obligatorio, un antecedente que no impidió su propia captura.