El Fondo Monetario Internacional advierte que la resiliencia del mercado al conflicto de Oriente Medio es frágil, y una guerra prolongada amenaza con amplificar los riesgos sistémicos en todo el sistema financiero mundial.
La reacción calmada del sistema financiero mundial ante la guerra de Oriente Medio no debe tomarse al pie de la letra, afirmó el martes el Fondo Monetario Internacional, advirtiendo que un conflicto prolongado aún podría desencadenar graves turbulencias en los mercados. Si bien los precios de las acciones han bajado y los del petróleo han subido, la reacción ha sido ordenada, una característica de los mercados resilientes, señaló el FMI en su último informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial. El fondo atribuyó la estabilidad a la salud de los balances de los hogares y las empresas y a un sector bancario bien capitalizado, pero advirtió que las vulnerabilidades subyacentes podrían amplificar los choques.
"Los riesgos para la estabilidad financiera mundial son elevados", afirma el informe, citando la guerra en curso, las posibles presiones inflacionistas y el endurecimiento de las condiciones financieras como amenazas clave. "El sistema financiero mundial se enfrenta a varios canales a través de los cuales la agitación del mercado podría derivar en inestabilidad financiera". La advertencia del FMI llega mientras los responsables políticos se reúnen para las reuniones anuales de primavera, con el Índice de Volatilidad Cboe (VIX) cotizando moderadamente al alza y los precios del crudo Brent rondando los 90 dólares por barril.
El informe destaca tres vulnerabilidades específicas que podrían actuar como canales de transmisión del estrés financiero. En primer lugar, los crecientes niveles de deuda sobre el PIB están provocando mayores oscilaciones en los rendimientos de los bonos, lo que podría endurecer los mercados de financiación. En segundo lugar, un fuerte aumento de los impagos de crédito privado podría caer en cascada hacia el mercado de crédito corporativo en general, con tasas de impago que podrían duplicarse o triplicarse. En tercer lugar, el informe señala una estructura de "financiación circular" en el floreciente sector de la inteligencia artificial, donde los desarrolladores, los fabricantes de chips y los financiadores están profundamente interconectados, lo que aumenta el riesgo de efectos colaterales sistémicos ante el fracaso de una sola empresa.
"La duración del conflicto actual es impredecible, y aún podría desencadenar estrés a través de canales que aún no son plenamente evidentes", escribió el FMI. El fondo instó a los responsables políticos a vigilar de cerca estas vulnerabilidades y estar preparados para intervenir con el fin de garantizar la estabilidad financiera. Aunque advirtió contra un endurecimiento monetario prematuro, el FMI aconsejó a los bancos centrales estar preparados para actuar y contener cualquier efecto inflacionista derivado del conflicto, una señal de que la trayectoria de los tipos de interés sigue dependiendo de los datos y se inclina hacia una postura agresiva (hawkish) si las presiones geopolíticas aumentan.
La financiación interconectada de la IA plantea un riesgo sistémico
Una de las principales preocupaciones planteadas por el FMI es la estructura financiera única que sustenta el auge de la inteligencia artificial. El informe señala que los desarrolladores de IA y los fabricantes de chips que los suministran también actúan como sus "clientes, inversores y financiadores". Esto crea un flujo circular de capital que, si bien impulsa un crecimiento rápido, también genera riesgo sistémico.
“La mayor interconectividad debida a tales estructuras de financiación circular aumenta la preocupación por los efectos colaterales sistémicos si un choque adverso afectara incluso a una sola entidad”, afirma el informe. Una escalada en Oriente Medio o una fuerte desaceleración macroeconómica podrían desbaratar este delicado ecosistema, lastrando la inversión y desencadenando potencialmente una cascada de impagos. El FMI advierte que choques severos podrían elevar las tasas de impago en el sector del crédito privado, que está muy involucrado en la financiación de estas empresas, hasta dos o tres veces sus niveles recientes.
Los inversores no bancarios amplifican la volatilidad
El informe también señala el papel creciente de las instituciones financieras no bancarias, como los fondos de cobertura y los ETF apalancados, como un posible amplificador de la volatilidad. Estos inversores son más sensibles a los cambios en el sentimiento de riesgo global y pueden verse obligados a vender posiciones rápidamente durante una caída del mercado, exacerbando las oscilaciones de los precios.
Los mercados emergentes son particularmente vulnerables, ya que sus flujos de capital están cada vez más dominados por estos actores no bancarios. Un evento de "aversión al riesgo" (risk-off) desencadenado por el conflicto de Oriente Medio podría provocar salidas de capital significativas de estas economías, endureciendo las condiciones financieras y desestabilizando sus mercados. El análisis del FMI sirve como una advertencia formal a los bancos centrales y reguladores para que se preparen ante tales escenarios y se aseguren de tener las herramientas necesarias para mantener el orden del mercado.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.