La Agencia Internacional de la Energía (AIE) está liberando un récord de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas después de que su director declarara el 23 de abril que el mundo se enfrenta a la “mayor crisis energética de la historia”. La medida se produce mientras los gobiernos de varios continentes recurren a medidas de emergencia para suavizar el golpe del aumento de los costes energéticos en sus economías.
"La solución más importante al problema es la apertura total del estrecho de Ormuz", afirmó Fatih Birol, director de la AIE, en un comunicado. Su comentario subraya las tensiones geopolíticas que sustentan la crisis, que ha mantenido el crudo Brent por encima de los 107 dólares el barril a pesar de la liberación masiva de reservas.
La crisis ha obligado a los gobiernos a tomar medidas no vistas en casi medio siglo. Filipinas declaró la emergencia energética nacional el 24 de marzo, mientras que Egipto limitó su actividad económica nocturna a partir del 28 de marzo. En Sudamérica, la petrolera estatal argentina YPF anunció el 2 de abril una congelación de los precios de los combustibles durante 45 días. Japón también ha recurrido a sus propias reservas estratégicas, y Europa ha surgido como un comprador clave de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos.
Se espera que la liberación coordinada, la mayor en la historia de la AIE, alimente la inflación global y frene el crecimiento económico al aumentar los costes de las industrias con un alto consumo energético. Aunque la liberación pretende moderar los precios, la declaración de Birol sugiere que, sin una resolución del cuello de botella geopolítico en Oriente Medio, el alivio podría ser solo temporal. La situación está acelerando un cambio de política a largo plazo hacia la independencia energética y las energías renovables, pero el dolor a corto plazo se está sintiendo a nivel mundial.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.