Se espera que la capacidad instalada global de los sistemas de almacenamiento de energía (ESS) casi se duplique para 2030, impulsada por la aceleración de la adopción de energías renovables y el lento ritmo de las actualizaciones de la infraestructura de la red. Un nuevo informe de HSBC Research pronostica que el mercado se expandirá a una tasa de crecimiento anual compuesta del 23% entre 2025 y 2030.
"Se espera que la capacidad instalada global de ESS crezca a una CAGR del 23% entre 2025 y 2030", dijo HSBC Research en el informe. El banco elevó sus previsiones de instalación para 2025 a 460 gigavatios-hora (GWh) y para 2026 a 570 GWh, lo que refleja envíos de baterías más fuertes de lo esperado.
La investigación proyecta que la capacidad total global de ESS alcanzará los 901 GWh para 2030. Esta rápida expansión es esencial para estabilizar las redes eléctricas a medida que incorporan mayores volúmenes de energía eólica y solar intermitente, un desafío que la infraestructura de red existente está luchando por cumplir.
Para los inversores, el informe señala un ciclo de crecimiento sostenido de varios años para las empresas en toda la cadena de suministro de baterías y almacenamiento de energía. HSBC inició la cobertura de DEYE con una calificación de 'Compra' y reiteró las calificaciones de 'Compra' para actores clave como SANHUA, EVE ENERGY y SUNGROW POWER, identificándolos como los principales beneficiarios de esta tendencia.
El almacenamiento detrás del contador gana cuota
El banco también destacó el potencial de crecimiento subestimado del almacenamiento de energía detrás del contador (BTM), que incluye sistemas residenciales y comerciales. HSBC pronostica que la participación de BTM en las instalaciones totales de ESS aumentará del 17% en 2024 al 25% para 2030.
Este crecimiento está respaldado por varios factores, incluida la descentralización de los recursos energéticos, las políticas gubernamentales favorables en las economías emergentes y las crecientes preocupaciones sobre la seguridad energética. Además, las reducciones de costos en la tecnología de baterías y la mayor sensibilidad de la demanda de BTM a la volatilidad de los precios de la energía están haciendo que estos sistemas de menor escala sean cada vez más atractivos para los consumidores y las empresas que buscan gestionar los costos de energía y garantizar la confiabilidad del suministro.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.