Un ataque directo de misiles contra Israel por parte de las fuerzas hutíes del Yemen el 4 de abril ha inyectado una nueva volatilidad en los mercados, amenazando con ampliar el conflicto e interrumpir rutas clave de suministro de petróleo.
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Un ataque directo de misiles contra Israel por parte de las fuerzas hutíes del Yemen el 4 de abril ha inyectado una nueva volatilidad en los mercados, amenazando con ampliar el conflicto e interrumpir rutas clave de suministro de petróleo.

Las fuerzas hutíes de Yemen atacaron objetivos israelíes, incluido el aeropuerto Ben Gurion, el 4 de abril, lo que provocó que los futuros del crudo Brent subieran un 4 por ciento, ya que el mercado descontó el riesgo de un conflicto regional más amplio.
El ataque, que supuestamente involucró un misil balístico con una ojiva de racimo y múltiples drones, envió ondas de choque inmediatas a los mercados globales. El crudo Brent, la referencia internacional del petróleo, saltó a más de 90 dólares por barril, su nivel más alto en cinco meses. En respuesta al aumento del riesgo, los inversores se movieron hacia activos refugio, con los precios del oro subiendo un 1,5 por ciento y el índice del dólar estadounidense (DXY) fortaleciéndose frente a una cesta de las principales divisas.
La principal preocupación de los mercados es la posibilidad de una confrontación directa que podría afectar al Estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo. El ataque del 4 de abril va más allá de atacar el transporte marítimo comercial y representa un desafío militar directo, lo que aumenta la probabilidad de un conflicto más amplio que podría conducir a graves interrupciones del suministro de energía y precios del petróleo sostenidamente más altos.
El ataque al aeropuerto Ben Gurion, un importante centro de viajes internacionales, y otros objetivos militares en el sur de Israel, fue confirmado por las fuerzas hutíes en un comunicado que declaraba una operación conjunta con "partes iraníes y libanesas". Si bien aún se está evaluando el alcance de los daños, la naturaleza simbólica y estratégica de los objetivos marca una nueva fase en el conflicto de Oriente Medio. Las acciones anteriores de los hutíes se centraron principalmente en interrumpir la navegación en el Mar Rojo, pero este ataque a la infraestructura clave de una nación soberana señala una mayor disposición a arriesgarse a represalias directas.
La reacción bajista del mercado fue rápida y generalizada. Más allá del repunte inmediato del petróleo crudo y el oro, los mercados de valores en Europa y EE. UU. abrieron a la baja, con el S&P 500 cayendo un 1,2 por ciento en las primeras operaciones. El índice de volatilidad CBOE (VIX), a menudo llamado el "indicador del miedo" del mercado, saltó más del 15 por ciento. Esta huida hacia la seguridad muestra la preocupación de los inversores de que una guerra más amplia podría descarrilar las perspectivas económicas globales, introduciendo presiones inflacionarias significativas debido a los costos de la energía y perturbando las cadenas de suministro. La última gran interrupción en el Estrecho de Ormuz en 2019 vio cómo los precios del petróleo subieron casi un 15 por ciento en un solo día.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.