Una llamada telefónica entre altos funcionarios de EE. UU. y Pakistán podría ofrecer una vía para reducir la tensión en el estrecho de Ormuz.
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Una llamada telefónica entre altos funcionarios de EE. UU. y Pakistán podría ofrecer una vía para reducir la tensión en el estrecho de Ormuz.

Un llamamiento directo del Jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán al presidente de EE. UU., Donald Trump, podría estar abriendo la puerta a la resolución del bloqueo de Ormuz, después de que, según se informa, Munir aconsejara a Trump que la medida era el principal obstáculo para las negociaciones.
"El cierre del Estrecho es completamente insostenible para la economía mundial", dijo Arjun Murti, socio de Veriten y veterano analista de los mercados energéticos, a World Oil. "Cuanto más tiempo permanezca cerrado, mayor será el riesgo".
La intervención diplomática se produce tras una semana volátil de cambios de rumbo. Irán había reabierto brevemente la vía marítima crítica, por la que pasa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, antes de cerrarla de nuevo y disparar contra los barcos. La medida fue una represalia por el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, que ha rechazado a 21 barcos desde que comenzó, según el Comando Central de los Estados Unidos.
Este estancamiento amenaza con profundizar la crisis energética mundial. Para Irán, cerrar el estrecho es su palanca más poderosa, provocando que los precios del petróleo se disparen. Para EE. UU., el bloqueo es una herramienta clave para presionar a Teherán. Murti señaló que los mercados han estado asumiendo erróneamente una reapertura inminente, afirmando: "La idea de que habrá un 'abierto' o 'cerrado' limpio puede ser lo que el mercado más esté malinterpretando ahora".
La llamada telefónica del Jefe del Estado Mayor del Ejército, Asim Munir, forma parte de un esfuerzo diplomático más amplio de Pakistán para mediar en el conflicto. El ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó que los diplomáticos estaban trabajando para "tender puentes" sobre las diferencias entre EE. UU. e Irán, y se espera que Pakistán acoja una segunda ronda de negociaciones la próxima semana.
Sin embargo, la situación sigue siendo frágil. Funcionarios iraníes han declarado que no están preparados para nuevas conversaciones cara a cara mientras el bloqueo estadounidense siga en pleno vigor. La incertidumbre deja a la economía mundial vulnerable a los choques de suministro, y Murti advirtió que las noticias de escasez de combustible en Asia y Europa podrían crecer si no se reanudan volúmenes de envío constantes. Una resolución podría suavizar los precios del crudo, pero un fracaso en las conversaciones conlleva el riesgo de otro repunte y aumenta la amenaza de una recesión mundial.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.