El índice Hang Seng Tech de Hong Kong cayó más de un 2% el viernes, cerrando en 4.840,85 puntos, ya que los renovados temores a la inflación y el aumento del riesgo geopolítico en Oriente Medio provocaron una huida de los valores tecnológicos en toda la región.
"Todavía hay un tira y afloja entre los fundamentales, los beneficios que han sido mejores de lo esperado hasta ahora y el hecho de que las noticias procedentes del estrecho de Ormuz no han sido más constructivas", dijo Art Hogan de B. Riley Wealth Management.
La caída del índice tecnológico formó parte de un descenso regional más amplio. En EE. UU., el S&P 500 cayó un 0,4% y el Nasdaq Composite bajó un 0,9% en su sesión anterior, con beneficios mixtos de gigantes como Tesla y ServiceNow contribuyendo al sentimiento negativo. La presión vendedora continuó en Asia, con el Nikkei 225 de Japón cayendo un 0,7% y el índice Shanghai Composite de China perdiendo un 0,5%. El contrato de crudo Brent, referencia internacional, subió por encima de los 100 dólares el barril, llegando a tocar los 107 dólares en un momento dado, lo que avivó la preocupación por una inflación global persistente.
El retroceso del mercado se produce mientras los esfuerzos diplomáticos por lograr una paz duradera entre EE. UU. e Irán han flaqueado. La ansiedad de los inversores se vio avivada después de que Irán prometiera mantener cerrado el estrecho de Ormuz y surgieran informes de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, había autorizado a los militares a enfrentarse a las embarcaciones iraníes que acosen a los buques estadounidenses. Esta vía fluvial es un punto de estrangulamiento crítico para el suministro energético mundial, ya que por ella se transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo del mundo. Un cierre prolongado podría perturbar gravemente las cadenas de suministro e impulsar significativamente los precios de la energía y, por tanto, la inflación.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento en materia de inversión.