El fundador de Citadel, Ken Griffin, advirtió que la economía mundial se enfrenta a un “momento peligroso”, citando las secuelas del reciente conflicto en Irán como el principal motor de un importante choque de los precios de la energía que hizo que los futuros del crudo Brent saltaran más de un 2 %.
“La economía mundial se encuentra en un ‘momento peligroso’”, afirmó Griffin, fundador del fondo de cobertura de 63.000 millones de dólares. Describió el impacto posterior en el mercado como un “típico choque de los precios de la energía”.
Los comentarios del influyente inversor amplifican la preocupación por los vientos en contra macroeconómicos que se están gestando. La advertencia contribuyó a un tono de aversión al riesgo en los mercados, con los futuros del S&P 500 entrando en terreno negativo y el índice de volatilidad CBOE (VIX), el “indicador del miedo” de Wall Street, subiendo. El principal mecanismo de transmisión del choque es la energía, ya que el conflicto aumenta el temor a interrupciones del suministro en Oriente Próximo, una región crítica para la producción mundial de petróleo.
Esta situación ejerce una nueva presión sobre los bancos centrales mundiales, que ya están lidiando con una inflación persistente. Un repunte de los precios impulsado por la energía podría complicar las decisiones de política monetaria, obligando a los responsables a elegir entre combatir la inflación y apoyar el crecimiento. El acontecimiento recuerda crisis energéticas históricas, como las crisis del petróleo de la década de 1970, que desembocaron en periodos de estanflación (una combinación de alta inflación y crecimiento económico estancado). Para los inversores, las declaraciones de Griffin sirven de advertencia de que el riesgo geopolítico se está traduciendo en una volatilidad tangible de los mercados, lo que amenaza las valoraciones de las acciones y otorga una prima a las coberturas de las carteras.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.