Se ha presentado una demanda colectiva contra Graphic Packaging Holding Company (NYSE: GPK) después de que una serie de revelaciones eliminaran millones en valor para los accionistas y provocaran la salida del CEO.
La denuncia, presentada en el Distrito Sur de Nueva York, alega que durante el período de la demanda, "los demandados realizaron declaraciones materialmente falsas y engañosas con respecto al negocio, las operaciones y las perspectivas de la Compañía". La demanda busca recuperar daños para los inversores que compraron valores de GPK entre el 4 de febrero de 2025 y el 2 de febrero de 2026.
Las alegaciones se centran en el hecho de que la empresa no reveló problemas significativos de gestión de inventarios, una reducción de la demanda y el aumento de los costes. La demanda señala tres caídas importantes de las acciones: un descenso del 15,6% el 1 de mayo de 2025 tras recortar las previsiones; una caída del 8,7% el 9 de diciembre de 2025 tras otro recorte de las previsiones y el anuncio de la dimisión del CEO; y un desplome del 16% el 3 de febrero de 2026 tras unos resultados del cuarto trimestre decepcionantes.
Los inversores que deseen actuar como demandante principal de la colectividad tienen hasta el 6 de julio de 2026 para presentar su solicitud ante el tribunal. La demanda nombra a la empresa, al ex CEO Michael P. Doss y al ex CFO Stephen R. Scherger como demandados, poniendo en entredicho los informes financieros anteriores de la empresa y la credibilidad de la dirección.
Según la denuncia, los problemas de la empresa empezaron a aflorar el 1 de mayo de 2025, cuando presentó unos resultados del primer trimestre que no alcanzaron las estimaciones y redujo significativamente sus previsiones de ventas y beneficios para todo el año. La empresa culpó entonces a la "mayor incertidumbre macroeconómica y del gasto de los consumidores".
La situación empeoró el 8 de diciembre de 2025, cuando Graphic Packaging anunció que aceleraría sus planes de reducción de inventario, rebajando de nuevo sus perspectivas financieras. El mismo día, la empresa anunció que el CEO Michael P. Doss había "acordado de mutuo acuerdo" con el consejo de administración dejar el cargo a finales de año. Las acciones cayeron un 8,7% al día siguiente.
El golpe final durante el período de la demanda llegó el 3 de febrero de 2026, con la publicación de los resultados del cuarto trimestre de 2025. La empresa informó de un incumplimiento del BPA de 0,06 dólares y proyectó un "descenso significativo" del EBITDA ajustado para 2026. El nuevo CEO, Robbert Rietbroek, también anunció una "revisión exhaustiva" de la estructura y las operaciones de la empresa, que según la denuncia confirmó la "debilidad e insostenibilidad" del modelo de negocio anterior. Las acciones se desplomaron un 15,97% para cerrar a 12,42 dólares por acción tras la noticia.
La demanda sostiene que estas revelaciones demuestran que las declaraciones anteriores de la empresa sobre su solidez operativa y su capacidad para capear los vientos en contra del mercado eran falsas. El caso sitúa a la acción en su nivel más bajo desde febrero de 2026, poniendo a prueba la confianza de los inversores. El próximo catalizador importante para el procedimiento legal será el nombramiento por el tribunal de un demandante principal tras la fecha límite del 6 de julio.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.