Los futuros del oro del COMEX superaron los 5.300 dólares por onza troy en enero de 2026, un aumento de casi el 100% interanual, mientras los inversores minoristas acudían en masa a los lingotes físicos en medio de una inflación persistente y la ansiedad geopolítica.
"Es un activo fácil, global, portátil, aceptado en todas partes, con una historia de 5.000 años y que no es probable que llegue a cero", afirmó Steven Feldman, director ejecutivo de GBI, una plataforma de metales preciosos físicos que ha experimentado un volumen de negociación récord.
El aumento de los precios se ha visto impulsado por una fiebre del oro moderna a nivel minorista, con consumidores haciendo cola en Costco y Walmart para comprar lingotes. Un distribuidor de Nueva York, Bullion Trading, informó de ventas diarias de aproximadamente 1 millón de dólares, con ofertas de tan solo 2,5 gramos por unos 500 dólares para satisfacer la nueva demanda. Al momento de la publicación, el metal cotizaba en torno a los 4.800 dólares por onza troy.
La carrera hacia el oro, un activo del que EE. UU. mantiene 147,3 millones de onzas en reservas en Fort Knox, es vista por algunos como un indicador preocupante. "Esta es una apuesta a que el futuro va a ser mucho peor", dijo Jesús Fernández-Villaverde, profesor de economía en la Universidad de Pensilvania, sugiriendo que el frenesí refleja la profunda ansiedad de los inversores sobre las perspectivas económicas.
La demanda minorista generalizada pone de relieve el estatus duradero del oro como activo refugio durante los periodos de agitación. A diferencia de las divisas o las acciones, el valor del oro se percibe como una constante, un depósito físico de riqueza que ha persistido durante milenios. Este sentimiento está impulsando volúmenes de negociación récord en las plataformas institucionales y creando colas en los grandes mayoristas, donde los compradores esperan las entregas de lingotes de oro.
Este fenómeno no se limita a las personas de alto patrimonio neto. La disponibilidad de unidades pequeñas y asequibles de oro ha democratizado el acceso, permitiendo a una gama más amplia de consumidores cubrirse contra la inflación y la inestabilidad global. El precio actual, aunque inferior a su máximo de enero, se mantiene en niveles históricamente elevados, lo que refleja un cambio fundamental en el sentimiento de los inversores hacia los activos tangibles.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.