Los futuros del oro cayeron a cerca de 4,600 dólares por onza el 3 de mayo, un descenso inusual para el activo refugio durante un período de crecientes tensiones geopolíticas en el Medio Oriente que ha disparado los precios del petróleo crudo.
Esta acción de precios contraintuitiva sigue a los comentarios del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien dijo que los responsables de la política monetaria estaban preparados para mover las tasas en cualquier dirección. El Comité Federal de Mercado Abierto mantuvo la tasa de fondos federales en 3.50%-3.75% por tercera reunión consecutiva, pero reconoció que el aumento de los precios del petróleo ha comenzado a afectar la inflación general.
La divergencia entre el oro y el petróleo es marcada. Mientras que los futuros del oro cotizaban a 4,587 dólares a finales del mes pasado, el crudo Brent alcanzó un máximo de cuatro años tras informes de que EE. UU. está considerando nuevas opciones militares contra Irán. El conflicto ha planteado preocupaciones sobre la volatilidad de los costos de los insumos para los grandes fabricantes, con empresas como Nestlé India señalando la presión de los gastos de embalaje vinculados al crudo.
El mercado se está preparando ahora para un posible punto de inflexión, ya que el Congreso de los EE. UU. se acerca a un plazo de 60 días bajo la Ley de Poderes de Guerra para autorizar o terminar la acción militar. Esta decisión es el próximo gran catalizador, y se espera que los precios de cierre del oro, la plata y el petróleo el viernes señalen las expectativas del mercado para la semana entrante.
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