Los precios del oro cayeron por debajo de los 4.700 dólares la onza, marcando un mínimo de dos semanas, mientras los operadores sopesan el impacto del aumento de los precios del petróleo y la perspectiva de tasas de interés más altas por más tiempo por parte de los principales bancos centrales. La venta masiva muestra un impulso bajista acelerado, rompiendo niveles técnicos clave que han respaldado al mercado en las últimas semanas.
"El oro al contado cotizaba a 4.693,04 dólares la onza, mientras que los futuros del oro estadounidense habían avanzado a 4.707,80 dólares en medio de la atención puesta en las conversaciones de paz de Urano y las decisiones de los bancos centrales", informó Reuters.
El panorama técnico se ha vuelto bajista, con el oro al contado cotizando por debajo de sus promedios móviles simples de 20 y 100 días de 4.728,34 y 4.746,20 dólares, respectivamente. La liquidación se aceleró después de que el metal amarillo rompiera por debajo del nivel psicológico clave de 4.700 dólares, un nivel que había mantenido desde principios de mayo.
El foco inmediato está en el nivel de soporte de 4.600 dólares. Una ruptura por debajo de este podría indicar una corrección más profunda hacia el área de 4.500-4.450 dólares. Por el contrario, se necesita un movimiento por encima de la resistencia de 4.800 dólares para restaurar el impulso alcista, con un potencial para volver a probar el pronóstico medio de 2026 de 4.916 dólares por onza. Los próximos anuncios de política monetaria de la Reserva Federal, el Banco de Japón, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra son los próximos catalizadores importantes.
Los precios del petróleo y la inflación arruinan la fiesta
El principal motor de la liquidación es la renovada preocupación por la inflación, alimentada por un repunte en los precios del petróleo. Si bien las tensiones geopolíticas entre EE. UU. e Irán suelen proporcionar una oferta de refugio seguro para el oro, la situación actual también está impulsando al alza los precios de la energía. Esto complica el panorama para los bancos centrales, que pueden verse obligados a mantener una postura restrictiva para mantener la inflación bajo control.
Las tasas de interés más altas son negativas para el oro, que es un activo que no genera rendimientos. A medida que las tasas suben, los inversores pueden preferir otros activos que ofrezcan un rendimiento, reduciendo el atractivo del metal precioso.
Ruptura técnica
Desde un punto de vista técnico, la ruptura por debajo de los 4.700 dólares es un desarrollo significativo. El precio ahora cotiza por debajo de todos los promedios móviles clave a corto y mediano plazo. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) también ha caído en territorio bajista, lo que sugiere que los vendedores tienen el control.
El próximo soporte importante es el nivel de 4.600 dólares. No mantener este nivel podría desencadenar una corrección más sustancial. Al alza, el oro necesita recuperar el nivel de 4.800 dólares para señalar una reanudación de la tendencia alcista anterior.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.