Los precios del oro cayeron más de un 1% el lunes, mientras el mercado reaccionaba a los elevados precios del petróleo, que han avivado la preocupación de los inversores por una inflación persistente y la perspectiva de tipos de interés altos prolongados. El conflicto en Oriente Próximo y el fortalecimiento del dólar estadounidense pesaron aún más sobre el metal precioso.
"Los riesgos inflacionistas siguen pesando en la mente colectiva del mercado, ya que los intentos de poner fin al conflicto de Oriente Próximo llegaron a un punto muerto después de que EE.UU. e Irán rechazaran mutuamente sus propuestas de paz", afirmó Han Tan, analista jefe de mercados de Bybit.
El oro al contado cayó un 1%, hasta 4.668,00 dólares la onza, mientras que los futuros del oro estadounidense para entrega en junio perdieron un 1,1%, hasta situarse en 4.677,80 dólares. La subida del dólar encareció el lingote, que cotiza en el billete verde, para los tenedores de otras divisas. El metal cotiza un 14,7% por debajo de su máximo de 52 semanas de 5.477,79 dólares y se mantiene un 46,8% por encima de su mínimo de 52 semanas de 3.182,44 dólares, lo que muestra una volatilidad significativa durante el último año.
Los inversores están ahora pendientes de la publicación el martes de los datos del Índice de Precios al Consumo de abril en Estados Unidos para obtener más pistas sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal. "El oro podría enfrentarse a una mayor presión a la baja si los datos del IPC estadounidense de mañana son más altos de lo esperado, lo que a su vez obligaría a la Fed a mantener sus tipos de referencia elevados durante más tiempo", añadió Tan. Aunque el oro se considera tradicionalmente una cobertura contra la inflación, unos tipos de interés más altos aumentan el coste de oportunidad de mantener el activo, que no genera rendimientos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.