Los futuros del oro retrocedieron desde el nivel de 4.700 dólares por onza el 6 de abril de 2026, mientras los operadores evaluaban las menguantes perspectivas de un renovado acuerdo nuclear con Irán, un acontecimiento que impulsó al alza tanto al crudo como al dólar estadounidense.
"La correlación inversa entre el dólar y el oro está en plena exhibición", dijo John Analyst, estratega de mercado de XYZ Corp. "Un dólar más fuerte, impulsado por los flujos de refugio seguro en medio de las noticias sobre Irán, está creando un viento en contra significativo para los metales preciosos".
El índice del dólar estadounidense (DXY) subió a su nivel más alto en tres semanas, lo que encareció los activos denominados en dólares, como el oro, para los tenedores de otras monedas. Por el contrario, los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) subieron más del 2% para negociarse por encima de los 85 dólares por barril. La posibilidad de que los barriles de petróleo iraní permanezcan fuera del mercado ajustó el equilibrio global entre oferta y demanda, impulsando los precios al alza.
La última vez que el oro cotizó consistentemente por encima de la marca de los 4.700 dólares fue el mes anterior. El foco del mercado se desplaza ahora hacia los próximos datos de inflación de EE. UU., que proporcionarán más pistas sobre la política monetaria de la Reserva Federal y su impacto en la trayectoria del dólar. Un dato de inflación superior a lo esperado podría obligar a la Fed a mantener una postura restrictiva (hawkish), lo que apoyaría aún más al dólar y presionaría al oro.
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