(P1) Los futuros del gas natural saltaron más del 17% el viernes, ya que una creciente interrupción en el Estrecho de Ormuz eliminó del mercado una parte significativa del suministro mundial de gas natural licuado (GNL). El evento, que se desencadenó el 19 de abril de 2026, amenaza con crear una crisis energética sostenida con amplias implicaciones para los mercados de materias primas.
(P2) "La eliminación del 17% de la capacidad mundial de GNL es un choque masivo para el sistema energético", afirmó un analista senior de materias primas de Vortexa. "Estamos viendo reacciones inmediatas en los precios, pero las consecuencias a largo plazo para las cadenas de suministro mundiales y la inflación serán significativas".
(P3) La interrupción tiene un impacto inmediato en los flujos comerciales de energía a nivel mundial. Europa, que se ha vuelto cada vez más dependiente de las importaciones de GNL, se enfrentará a una competencia intensa por los cargamentos disponibles. También se espera que los compradores asiáticos pujen agresivamente para asegurar suministros antes de la temporada de refrigeración de verano. El aumento de la competencia probablemente impulsará al alza los precios de otras fuentes de energía, como el petróleo crudo y el carbón.
(P4) La crisis en el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella crítico para los envíos mundiales de energía, resalta la vulnerabilidad de la cadena de suministro energético global. Con una parte significativa del suministro de GNL ahora fuera de línea, la capacidad del mercado para responder a cualquier interrupción adicional es severamente limitada. Esto prepara el escenario para un periodo de mayor volatilidad y presión inflacionaria en toda la economía global.
Los mercados de materias primas reaccionan al choque de oferta
Las ondas de choque de la interrupción del suministro de GNL ya se están sintiendo en todo el complejo de materias primas. Los precios del aluminio, por ejemplo, han subido un 3% ya que las fundiciones, que son grandes consumidoras de energía, se enfrentan a la perspectiva de mayores costes eléctricos. El precio del petróleo crudo también subió un 5% mientras los operadores descontaban el potencial de un conflicto más amplio en la región.
Aumentan las presiones inflacionarias
El aumento de los precios de la energía se sumará a las presiones inflacionarias existentes, complicando la tarea de los bancos centrales. El potencial de un periodo sostenido de altos precios de la energía podría obligar a los responsables de las políticas a mantener una postura restrictiva (hawkish), incluso ante la ralentización del crecimiento económico. El WisdomTree Enhanced Commodity Strategy Fund (GCC), que ofrece una amplia exposición a una gama de materias primas, podría ver un mayor interés a medida que los inversores buscan formas de protegerse contra la inflación.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.