El director ejecutivo adjunto de la aseguradora italiana Assicurazioni Generali afirmó que las aseguradoras europeas están protegidas en gran medida de las turbulencias del mercado de crédito privado que están provocando un mayor escrutinio en EE. UU., citando el marco regulatorio más estricto del continente.
"No pondría el nivel más alto de alerta sobre esto en comparación con lo que vimos en otras crisis financieras", dijo Giulio Terzariol, director ejecutivo adjunto de Generali, en una entrevista.
La exposición a la deuda privada de Generali asciende a unos 20.000 millones de euros (23.500 millones de dólares), o el 5,5% de su cuenta general, según datos citados por el analista de Mediobanca Gian Luca Ferrari. El tamaño mediano de los préstamos es intencionadamente pequeño, de unos 4 millones de euros.
Los comentarios se producen mientras los reguladores estadounidenses examinan la estrategia de los gestores de activos que adquieren aseguradoras de vida para canalizar las primas de los asegurados hacia préstamos privados de mayor riesgo, un modelo pionero de Apollo Global Management con su filial Athene.
Terzariol señaló que los actores europeos están protegidos estructuralmente por marcos de capital estrictos como Solvencia II, que los obligan a mantener más efectivo frente a sus pasivos. Contrastó esto con el mercado estadounidense, al que describió con una tendencia a "ser siempre un poco más tolerante al riesgo o propenso al riesgo".
Las preocupaciones en EE. UU. han crecido tras las quiebras de empresas como First Brands y Tricolor Holdings, que fueron financiadas por fondos de crédito privado. Por el contrario, Terzariol dijo que la experiencia actual de incumplimiento de crédito privado de Generali es mejor de lo esperado.
Ferrari de Mediobanca señaló que la estructura de la cartera de Generali es "altamente defensiva" con instrumentos que ofrecen sólidas perspectivas de recuperación. Terzariol añadió que los préstamos se conceden a empresas medianas y grandes que históricamente tienen tasas de incumplimiento más bajas. "Tendrían que salir mal muchas cosas para que tuviéramos un problema de deudas privadas", afirmó.
Esta divergencia en los entornos regulatorios podría llevar a los inversores a ver a las aseguradoras europeas como Generali como refugios más seguros en comparación con sus homólogas estadounidenses con una exposición significativa al crédito privado. Los participantes del mercado estarán atentos a cualquier posible contagio de EE. UU. y a cómo los reguladores europeos podrían adaptar sus propios marcos en respuesta.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.