GE HealthCare Technologies Inc. (Nasdaq: GEHC) vio caer sus acciones tras presentar unos beneficios ajustados en el primer trimestre de 0,99 $ por acción, que no cumplieron las estimaciones, y rebajar sus perspectivas de beneficios para todo el año.
"La rentabilidad en el primer trimestre se vio afectada por un problema con un proveedor de PDx que ya se ha resuelto", afirmó el presidente y consejero delegado de GE HealthCare, Peter Arduini, en un comunicado. "Dadas estas dinámicas, estamos adoptando un enfoque prudente y reduciendo nuestras perspectivas de beneficios, pero esperamos compensar más de la mitad del impacto de la inflación con medidas de precios y costes".
La empresa de tecnología médica registró unos ingresos de 5.100 millones de dólares, un aumento interanual del 7,4% que superó las expectativas de los analistas, impulsado por el sólido desempeño de sus segmentos de Diagnóstico Farmacéutico (PDx) e Imagen. Sin embargo, el margen EBIT ajustado de la compañía cayó 150 puntos básicos hasta el 13,5%.
El desempeño de la compañía fue desigual entre sus segmentos. La unidad de Diagnóstico Farmacéutico fue un punto destacado, con unos ingresos que aumentaron un 21,7% hasta los 770 millones de dólares. Los ingresos por Imagen crecieron un 7,4% hasta los 2.300 millones de dólares. Por el contrario, el segmento de Soluciones de Atención al Paciente experimentó una caída del 6,5% en sus ingresos, hasta los 704 millones de dólares.
De cara al futuro, GE HealthCare redujo sus previsiones para todo el año 2026. Ahora espera un beneficio por acción ajustado en el rango de 4,80 $ a 5,00 $, frente al rango anterior de 4,95 $ a 5,15 $. La empresa también recortó su previsión de margen EBIT ajustado a un rango del 15,4% al 15,7%. La previsión de crecimiento orgánico de los ingresos se mantiene sin cambios entre el 3,0% y el 4,0%.
La rebaja de las previsiones refleja las presiones derivadas del aumento de los costes de los chips de memoria, el petróleo y el transporte, que la empresa espera que persistan durante 2026. Los resultados y las previsiones sitúan a GE HealthCare frente a competidores como Siemens Healthineers AG y Koninklijke Philips N.V. en un entorno macroeconómico difícil.
El recorte de las previsiones sugiere que la dirección anticipa una presión continua sobre los márgenes a pesar de la fuerte demanda. Los inversores seguirán de cerca los resultados del segundo trimestre de la empresa en busca de signos de estabilización de los márgenes y de la eficacia de sus medidas de reducción de costes.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.