El crecimiento económico del Reino Unido no alcanzó las previsiones en junio, pero la libra se mantuvo firme, ya que la estabilidad política en Londres contrarrestó la decepción de los datos.
El GBP/USD cotizó cerca de 1.3270 el martes, manteniéndose firme después de que el crecimiento del producto interior bruto del Reino Unido no alcanzara las estimaciones de consenso, con la estabilidad política en Londres proporcionando un contrapeso a los decepcionantes datos.
La falta de crecimiento normalmente habría presionado al Banco de Inglaterra hacia una postura más flexible, pero el estable entorno político del Reino Unido está proporcionando un suelo de soporte para la libra esterlina, según los comentarios del mercado tras la publicación. La resiliencia de la libra sugiere que los operadores están priorizando la prima política sobre la decepción del crecimiento por ahora.
El dato del PIB quedó por debajo de las previsiones de los economistas, aunque las cifras concretas aún no se han revelado. Este fallo se produce mientras el Banco de Inglaterra navega un delicado equilibrio entre apoyar el crecimiento y controlar la inflación. Al otro lado del Atlántico, el rango objetivo del 3.5% al 3.75% de la Reserva Federal sigue apuntalando al dólar estadounidense en términos generales, con el USD/JPY subiendo un 0.44% hasta 162.65 el martes, cerca de máximos de varias décadas.
La divergencia entre el impulso del crecimiento del Reino Unido y la estabilidad política crea una perspectiva compleja para la libra esterlina. Si la debilidad del crecimiento persiste, el Banco de Inglaterra podría verse obligado a adoptar una postura más acomodaticia, lo que podría debilitar la libra a medio plazo. Los mercados de divisas podrían experimentar una mayor volatilidad en los pares con la libra a medida que los operadores sopesen los próximos datos del Reino Unido frente al trasfondo político.
La resiliencia de la libra contrasta con el yen japonés, que extendió su caída frente al dólar, ya que el diferencial de tipos de interés entre Estados Unidos y Japón —aproximadamente 250 puntos básicos entre la Fed y el Banco de Japón— continuó apoyando las operaciones de carry trade. El Banco de Japón elevó su tasa de política al 1% en junio, su nivel más alto desde 1995, pero sigue muy por debajo del rango de la Fed.
Los datos económicos de EE. UU. han reforzado las expectativas de un mayor endurecimiento de la Fed. La Encuesta de Ofertas de Empleo y Rotación Laboral mostró que las ofertas de empleo aumentaron a 7.594 millones en mayo, por encima de las expectativas del mercado, mientras que la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, afirmó que la inflación sigue siendo demasiado alta y que la Fed podría necesitar considerar nuevas subidas de tipos si las presiones sobre los precios persisten.
Para la libra esterlina, la cuestión clave es si la prima de estabilidad política del Reino Unido puede seguir compensando el deterioro de los fundamentos económicos. Los operadores estarán atentos a las próximas publicaciones de datos del Reino Unido y a cualquier señal del Banco de Inglaterra sobre su trayectoria de política monetaria.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.