La libra esterlina ha subido a su nivel más alto frente al yen japonés desde 2008, impulsada por el aumento del coste del crudo, que está lastrando fuertemente a la economía japonesa, dependiente de las importaciones. El par GBP/JPY tocó los 200,50 en la sesión del martes, un nivel que subraya la creciente divergencia de las presiones económicas entre el Reino Unido y Japón.
"La depreciación del yen es una consecuencia directa de la vulnerabilidad de Japón ante los choques de los precios de las materias primas", afirmó John Miller, estratega de divisas de Global Forex Insights. "Con los precios del petróleo manteniéndose elevados, el mercado está descontando una presión continua sobre la balanza comercial de Japón, lo que se traduce en un yen más débil".
El impacto del petróleo caro es particularmente agudo para Japón, que importa la gran mayoría de sus necesidades energéticas. Un yen más débil exacerba esta situación al encarecer aún más esas importaciones en términos de moneda local, lo que aviva la inflación y reduce los márgenes de beneficio corporativo de las industrias con gran dependencia de las importaciones. Esto contrasta con el Reino Unido, donde el panorama económico ha sido más mixto, pero sin el mismo grado de presión directa de los costes de importación de energía.
De cara al futuro, la debilidad sostenida del yen podría obligar al Banco de Japón a reconsiderar su política monetaria ultraexpansiva. Aunque el banco central se ha mostrado reacio a endurecer su política, la continua depreciación del yen y la inflación importada pueden aumentar la urgencia de una intervención. La próxima reunión de política del BoJ será seguida de cerca por los operadores en busca de cualquier señal de cambio de postura, lo que podría introducir una volatilidad significativa en los pares de divisas relacionados con el JPY.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.