El viaje de 250 años de los Estados Unidos hacia la supremacía económica se construyó sobre una revolución paralela en la tecnología de la información que comenzó con un solo cable de telégrafo y ha culminado en un mundo con más smartphones que personas. Esta columna vertebral tecnológica, desde el primer mensaje público de Samuel Morse en 1844 hasta los 8.000 millones de smartphones que circulan hoy en día, ha borrado progresivamente las distancias, unificado los mercados y acelerado el ritmo mismo del comercio.
"Durante la mayor parte de la historia, los mensajes rara vez podían viajar más lejos o más rápido de lo que un humano podía gritar o un caballo podía desplazarse", escribe John Steele Gordon para la serie USA250 del Wall Street Journal. El cambio de esa limitación física a la comunicación global instantánea define la era moderna, y cada nuevo invento se basa en el anterior. El telégrafo, por ejemplo, permitió al presidente Lincoln dirigir la Guerra Civil desde la distancia, una hazaña de mando y control anteriormente imposible.
El telégrafo conectó por primera vez a los EE. UU. de costa a costa en 1861, solo 17 años después de su invención, haciendo que las noticias en Boston fueran simultáneamente noticias en San Francisco. A esto le siguió el teléfono en 1876, que tardó otros 70 años en llegar a la mayoría de los hogares estadounidenses. La era digital comenzó con la primera computadora programable en 1945, una máquina de 30 toneladas, pero la invención del microprocesador en 1972 puso esa potencia en un chip de silicio, allanando el camino para Internet y, finalmente, para el smartphone en 2006.
Esta implacable marcha tecnológica ha remodelado no solo la economía, sino la cultura misma. El estreno en 2006 de películas como "El diablo viste de Prada" y "Casino Royale" ocurrió en un mundo donde los smartphones apenas comenzaban a fusionar Internet con la movilidad. Hoy, 20 años después, estos hitos culturales se transmiten en los mismos dispositivos que han llegado a dominar la vida moderna, un testimonio de la profunda y rápida integración de la tecnología de la información en todos los aspectos de la sociedad.
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