La firma de capital riesgo de Peter Thiel, Founders Fund, ha cerrado su fondo más grande hasta la fecha, asegurando 6.000 millones de dólares para invertir en empresas tecnológicas de etapa avanzada y proporcionando una inyección significativa de capital en el mercado previo a la salida a bolsa (pre-IPO).
El nuevo fondo, Founders Fund Growth IV, muestra la "firme creencia de la empresa en las oportunidades de crecimiento que aún existen en el sector tecnológico privado, especialmente para las empresas que han demostrado sus modelos y están escalando", según una persona familiarizada con la estrategia de la firma.
La mayor parte del capital, 4.500 millones de dólares, se recaudó de socios comanditarios externos, incluidos fondos soberanos, según personas familiarizadas con el asunto. Los 1.500 millones de dólares restantes provienen de la alta dirección y los empleados de la propia firma, un compromiso significativo que incluye capital del propio Thiel.
Esta masiva recaudación de fondos podría aumentar las valoraciones de las empresas tecnológicas privadas de etapa avanzada a medida que Founders Fund comience a desplegar su capital. El fondo señala una fuerte confianza de los inversores en un sector tecnológico que ha experimentado volatilidad, lo que podría estimular más actividad de fusiones y adquisiciones y crear un entorno más favorable para futuras ofertas públicas iniciales.
La recaudación de fondos destaca en un mercado donde algunos inversores se han vuelto cautelosos. Refuerza la estrategia de las firmas de capital privado y capital riesgo de apostar fuertemente por sectores que creen que tienen vientos de cola estructurales, similar a la reciente recapitalización de Osaic por parte de Reverence Capital, que atrajo a nuevos inversores para impulsar un mayor crecimiento. Founders Fund, conocida por sus apuestas tempranas y a menudo contrarias en empresas como SpaceX y Palantir, está ahora armada con un poder de fuego significativo para dar forma a la próxima ola de gigantes tecnológicos.
Thiel, cofundador de PayPal y una figura destacada y a menudo controvertida en Silicon Valley, ha respaldado una variedad de empresas, incluidas aquellas con inclinaciones políticas explícitas. Sus actividades de inversión, desde el banco "anti-woke" GloriFi hasta su apoyo a varias figuras políticas, son a menudo objeto de escrutinio. Este nuevo fondo, sin embargo, se centra directamente en el panorama tecnológico de etapa avanzada, donde la firma ve una oportunidad para respaldar a actores establecidos a punto de convertirse en entidades públicas.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.