El uso ilícito de criptomonedas representa solo el 0.14% del volumen, argumenta Toomey
En un reciente artículo de opinión, el exsenador estadounidense Pat Toomey desafía directamente la caracterización de las criptomonedas como instrumentos principalmente para las finanzas ilícitas. Argumenta que esta narrativa confunde la tecnología con su mal uso, presentando datos que contrastan fuertemente con las finanzas tradicionales. Según un informe de Chainalysis de 2024 citado por Toomey, las transacciones ilícitas representaron solo el 0.14% del volumen total de criptomonedas, o alrededor de 50 mil millones de dólares. Esta cifra es significativamente inferior al 2% al 5% del producto interno bruto mundial que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estima para las transacciones ilícitas dentro del sistema financiero tradicional.
Toomey enfatiza que las criptomonedas son poco adecuadas para operaciones criminales a gran escala debido a la naturaleza permanente, inmutable y rastreable de las transacciones blockchain. Señala que las capacidades de las fuerzas del orden han avanzado, permitiendo un análisis sofisticado de los datos de blockchain para permitir incautaciones de activos y procesamientos.
La adopción de JPMorgan y BlackRock señala una nueva infraestructura financiera
El argumento a favor de un enfoque regulatorio constructivo se ve reforzado por una ola de adopción de las instituciones financieras más grandes del mundo. Toomey señala el JPM Coin de JPMorgan, un producto de depósito tokenizado, y el fondo del mercado monetario tokenizado de BlackRock como ejemplos clave de Wall Street compitiendo para construir sobre la tecnología blockchain. Estos productos permiten beneficios como la liquidación 24/7 y el movimiento de garantías, representando lo que Toomey llama una "reconstrucción integral de la infraestructura financiera".
Esta integración institucional, que también incluye a gigantes de pagos como Visa construyendo rieles para stablecoins, subraya el potencial de la tecnología para crear una eficiencia sin precedentes. Incluso los activos tradicionalmente ilíquidos, como bienes raíces y bellas artes, están siendo fraccionados y comercializados, lo que demuestra un cambio sistémico en lugar de mejoras marginales en los sistemas de pago.
Un llamado al Congreso para aprobar las Leyes Genius y Clarity
Para gestionar esta transformación tecnológica, Toomey hace un llamado directo al Congreso para que establezca un marco regulatorio con visión de futuro. Aboga por la aprobación de un proyecto de ley de estructura de mercado a principios de este año, nombrando específicamente la Ley Clarity del Representante French Hill, que asignaría responsabilidades regulatorias claras y crearía requisitos de registro. Además, apoya la Ley Genius para establecer un régimen integral para las stablecoins.
La legislación propuesta tiene como objetivo establecer estándares claros para prevenir actividades ilícitas al tiempo que crea un entorno predecible que fomenta la innovación. Toomey concluye que la pregunta central no es si regular las criptomonedas, sino si EE. UU. liderará el mundo en la implementación de reglas justas y bien definidas para asegurar su prosperidad futura.