El fiscal general de Florida está investigando a OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, por preocupaciones de seguridad nacional, incluido el riesgo de que sus modelos de inteligencia artificial puedan ser explotados por China. La investigación añade una nueva capa de presión regulatoria sobre el desarrollador de IA más destacado del mundo.
La investigación, confirmada por la oficina del fiscal general James Uthmeier el 9 de abril de 2026, se basa en la preocupación de que los potentes modelos o los datos patentados de OpenAI puedan ser aprovechados por adversarios de Estados Unidos. Uthmeier citó específicamente a China como una amenaza potencial en este contexto, según declaraciones de su oficina.
Esta medida de un fiscal general estatal abre un nuevo frente para los desafíos legales y regulatorios en la floreciente industria de la IA. Hasta ahora, el escrutinio se ha concentrado a nivel federal, con audiencias en el Congreso y órdenes ejecutivas que han dado forma a la conversación nacional sobre la seguridad y la competencia de la IA. La investigación de Florida podría sentar un precedente para que otros estados inicien sus propias indagaciones, creando un panorama regulatorio más complejo y fragmentado para empresas como OpenAI y sus principales patrocinadores, como Microsoft.
Aunque OpenAI es una empresa privada, la creciente presión regulatoria podría atenuar el sentimiento de los inversores hacia todo el sector de la IA. La acción resalta una narrativa creciente de riesgos geopolíticos y de seguridad vinculados a la tecnología, lo que podría afectar las valoraciones a largo plazo y las decisiones estratégicas de los líderes de la IA que cotizan en bolsa, como Google y otras grandes empresas tecnológicas que invierten miles de millones en el desarrollo de la IA.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.