Flare (FLR) ha presentado una importante propuesta de gobernanza destinada a reformar su tokenomics mediante la captura del Valor Máximo Extraíble (MEV) a nivel de protocolo y la reducción de la inflación anual del 5% al 3%.
La propuesta, anunciada por la Fundación Flare, busca redirigir los ingresos de MEV —valor que suelen extraer validadores sofisticados al ordenar transacciones para su propio beneficio— de vuelta a la red para financiar un mecanismo de quema de tokens. Esto sigue un modelo similar a los mecanismos implementados en otras redes como Ethereum, que utiliza MEV-Boost para distribuir el valor de manera más equitativa.
Bajo este plan, la red reduciría la inflación de nuevos tokens FLR en un 40%, recortando el límite máximo anual de 5.000 millones a 3.000 millones de tokens. Los ingresos generados por la captura de MEV a nivel de protocolo, combinados con un aumento de la tarifa de gas base a 1.200 gwei, se utilizarían para recomprar y quemar sistemáticamente tokens FLR del mercado abierto.
Este enfoque dual de reducir la emisión mientras se elimina activamente el suministro introduce una presión deflacionaria significativa sobre el token FLR. La medida está diseñada para fortalecer el modelo económico de la red, crear un flujo de ingresos sostenible y no inflacionario, y mejorar la propuesta de valor a largo plazo para los poseedores de tokens. Si se aprueba la votación de gobernanza, los cambios podrían establecer un nuevo marco económico para la red Flare y ofrecer una plantilla para otros protocolos de Capa 1 que lidian con la inflación y la captura de valor.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.