Documento de la Fed Propone un Modelo de Riesgo Distinto para los Derivados de Criptomonedas
Un documento de trabajo del personal publicado por la Reserva Federal el miércoles describe un nuevo método para gestionar el riesgo en los derivados vinculados a criptomonedas. Escrito por Anna Amirdjanova, David Lynch y Anni Zheng, el análisis concluye que la alta volatilidad de los activos digitales les impide encajar en el Modelo de Margen Inicial Estandarizado (SIMM) existente, que está diseñado para clases de activos tradicionales como acciones, tasas de interés y materias primas.
Los autores proponen establecer una categoría de ponderación de riesgo distinta para las criptomonedas, dividiéndolas en activos "flotantes" como Bitcoin y Ether, y activos "vinculados" como las stablecoins. Para modelar el riesgo con mayor precisión, sugieren utilizar un índice de referencia dividido equitativamente entre estos dos grupos. Este índice proporcionaría una base para calibrar los requisitos de margen inicial para las operaciones de derivados no compensados y extrabursátiles (OTC).
Nuevo Marco Señala una Integración Más Profunda de las Criptomonedas para los Bancos
La propuesta se dirige directamente al margen inicial, la garantía que las instituciones financieras deben aportar para asegurar contra el incumplimiento de la contraparte en operaciones que no pasan por una cámara de compensación central. Al crear una categoría específica de criptomonedas, el marco requeriría que las instituciones mantuvieran más garantía contra sus posiciones de derivados de criptomonedas para amortiguar las significativas fluctuaciones de precios de esta clase de activos.
Este documento representa un esfuerzo continuo por parte de las autoridades financieras de EE. UU. para desarrollar una estructura regulatoria formal para los activos digitales. Se produce tras una reversión en diciembre de la guía anterior de 2023 que había restringido la participación de los bancos estadounidenses en las criptomonedas. La Reserva Federal también ha explorado la posibilidad de proporcionar a las empresas de criptomonedas acceso a cuentas maestras "reducidas", lo que señala aún más un movimiento deliberado hacia la integración del sector en el sistema financiero establecido.