Las acciones de la empresa de vivienda patrocinada por el gobierno Fannie Mae subieron hasta un 19% el miércoles, mientras que su par Freddie Mac subió un 16%, a medida que los inversores renovaban sus apuestas sobre su eventual liberación del control gubernamental.
Los bruscos movimientos de precios, que ocurrieron sin noticias directas de las empresas o su regulador, reflejan una fiebre especulativa que periódicamente se apodera de las acciones ordinarias y preferentes de los dos gigantes de la financiación hipotecaria. Los operadores señalaron los desafíos legales en curso y las discusiones políticas en torno al fin de las tutelas que han estado vigentes desde la crisis financiera de 2008 como el principal motor del rally.
Las acciones ordinarias de Fannie Mae (FNMA) y Freddie Mac (FMCC) se negocian en el mercado extrabursátil (OTC) y siguen siendo altamente volátiles. A pesar de las ganancias significativas del día, ambas acciones cotizan por solo unos pocos dólares, una fracción de sus máximos anteriores a la crisis. El rally atrajo un fuerte volumen, superando con creces el promedio diario y señalando un aumento del interés especulativo.
El núcleo del problema para los inversores es el destino final de las empresas. Una liberación de la tutela podría desbloquear potencialmente un valor significativo para los accionistas privados, pero el camino hacia tal resultado está plagado de obstáculos legales y políticos. La participación del Tesoro de EE. UU., que incluye warrants por casi el 80% de las acciones ordinarias, sigue siendo un lastre clave para los inversores actuales. Este rally indica un cambio en la percepción del mercado, con operadores dispuestos a apostar por una resolución favorable para los accionistas.
Fannie Mae y Freddie Mac no crean préstamos; los compran y garantizan en el mercado secundario. Su papel es crucial para el mercado inmobiliario de EE. UU., proporcionando liquidez y estabilidad. Fueron intervenidas por el gobierno en 2008 para evitar su colapso, y desde entonces sus beneficios se han enviado al Tesoro. El debate sobre su estructura futura —si deben privatizarse totalmente, seguir en manos del gobierno o convertirse en un modelo similar al de una empresa de servicios públicos— continúa en Washington.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.