La declaración de culpabilidad del fundador de China Evergrande Group, Xu Jiayin, por cargos de fraude marca una nueva fase en la crisis inmobiliaria de tres años de la nación, lo que probablemente acelerará la liquidación de la promotora y aumentará la aversión al riesgo hacia los activos chinos.
"La declaración de culpabilidad pone fin a la investigación inicial, pero abre un nuevo capítulo de rendición de cuentas para el sector inmobiliario en general", dijo un analista senior de una firma de inversión con sede en Hong Kong. "Esta es una señal clara de Pekín de que se hará cumplir la responsabilidad, lo que podría desencadenar una nueva ola de recalificación crediticia para los promotores más débiles".
Los cargos contra Evergrande y su fundador incluyen la absorción ilegal de depósitos públicos y la emisión fraudulenta de valores. El juicio público del 13 al 14 de abril sigue a una investigación de varios años sobre la promotora, que entró en impago de su deuda offshore a finales de 2021. El yuan offshore (CNH) se mantuvo estable en torno a 7,24 por dólar, mientras que el índice Hang Seng Mainland Properties ha caído más del 60% desde que comenzó la crisis.
La declaración de culpabilidad de Xu allana el camino para una sentencia severa y acelera el proceso de liquidación ordenado por el tribunal. Esto implicará un complejo desmantelamiento de los activos de la empresa, con implicaciones significativas para los compradores de viviendas y los acreedores. El veredicto, que se anunciará más adelante, será una prueba clave del manejo de China de la mala conducta corporativa y su compromiso de contener el riesgo financiero sistémico.
El juicio de Evergrande, que en su día fue la promotora con más ventas de China, marca un momento crucial en los esfuerzos del país por desapalancar su mercado inmobiliario. El colapso de la empresa bajo más de 300.000 millones de dólares en pasivos ha dejado un rastro de proyectos inacabados y proveedores impagados, convirtiéndose en el símbolo más visible de los excesos del sector.
Los cargos de "absorción ilegal de depósitos públicos" y "emisión fraudulenta de valores" apuntan a un patrón de financiación de alto riesgo que impulsó la rápida expansión de Evergrande. El tribunal escuchó que la empresa, junto con su filial Evergrande Real Estate Group, participó en prácticas engañosas para recaudar capital, engañando en última instancia a inversores y compradores de viviendas.
Los procedimientos legales están siendo seguidos de cerca por su potencial para sentar un precedente para otras promotoras en dificultades. Con docenas de empresas inmobiliarias chinas que han incumplido sus obligaciones de deuda, el resultado del caso Evergrande probablemente influirá en cómo las autoridades manejan situaciones similares, equilibrando la necesidad de disciplina financiera con el imperativo de la estabilidad social.
La declaración de culpabilidad de Xu Jiayin, quien fuera el hombre más rico de China, es un recordatorio crudo de la dramática caída en desgracia de muchos de los magnates inmobiliarios del país. El veredicto no solo determinará el destino de Xu, sino que también señalará el final de una era de crecimiento impulsado por la deuda para la industria inmobiliaria de China.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.