Los precios del gas natural europeo superaron los 50 € por megavatio-hora el martes, mientras los operadores asimilaban el riesgo de interrupciones en el suministro debido al conflicto en curso en Oriente Medio.
"Hemos destacado varias veces que el mercado del gas está subestimando la magnitud del impacto en el suministro desde el Golfo Pérsico", señalaron analistas de ING en una nota. "Los compradores asiáticos necesitarán entrar en el mercado al contado para reemplazar los cargamentos contratados interrumpidos desde el Golfo Pérsico, lo que aumentará la competencia entre los compradores asiáticos y europeos".
El contrato de referencia holandés TTF para el mes próximo subió un 2,4% hasta los 51,36 € por megavatio-hora en las primeras operaciones. Agravando los temores de suministro, el almacenamiento en toda la Unión Europea se encuentra actualmente al 36% de su capacidad. Este nivel está significativamente por debajo del promedio de cinco años del 50% para esta época del año, lo que deja al continente más vulnerable a los choques de oferta.
El aumento de los precios refleja una tendencia más amplia de incremento de los costes energéticos a nivel mundial, lo que podría avivar la inflación y ralentizar la actividad económica. Dado que los precios del gas para los usuarios finales residenciales ya han subido un 6,8% en las capitales europeas, cualquier escalada adicional del conflicto o interrupción de las rutas de transporte podría intensificar la competencia por el gas natural licuado entre Europa y Asia, provocando una mayor volatilidad en el mercado.
The Bigger Picture
La presión sobre el gas europeo forma parte de una tensión energética global más amplia. En el Reino Unido, se espera que las facturas de energía de los hogares experimenten un aumento del 10% este julio, mientras que en los Estados Unidos, casi uno de cada 20 hogares corre el riesgo de que sus deudas de servicios públicos sean enviadas a agencias de cobro. El prolongado conflicto en Irán añade otra capa de incertidumbre a un mercado que ya lidia con desafíos estructurales de oferta y demanda.
Este entorno está acelerando la búsqueda de soluciones a largo plazo. Las empresas de Proptech están viendo un mayor interés de los inversores en tecnologías que mejoran la eficiencia energética y reducen costes. Las soluciones van desde plataformas de gestión de edificios basadas en datos, como las de Johnson Controls (JCI) y Schneider Electric (SBGSY), hasta plataformas geoespaciales impulsadas por IA como Planno, que identifica los tejados óptimos para el desarrollo solar. Si bien estas tecnologías ofrecen un camino a largo plazo hacia la independencia energética, proporcionan poco alivio frente a las presiones geopolíticas inmediatas que impulsan los precios hoy en día.
Este artículo tiene fines únicamente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.