Ericsson se enfrenta a una reducción de márgenes a medida que el auge de la inteligencia artificial infla los costes de los semiconductores de gama alta esenciales para su negocio de redes 5G.
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Ericsson se enfrenta a una reducción de márgenes a medida que el auge de la inteligencia artificial infla los costes de los semiconductores de gama alta esenciales para su negocio de redes 5G.

Ericsson, un proveedor clave de equipos de telecomunicaciones 5G, se enfrenta a un aumento significativo de los costes de los semiconductores, consecuencia directa de la explosiva demanda de hardware de inteligencia artificial. La advertencia, emitida el 17 de abril de 2026, pone de manifiesto una tensión creciente en la que el apetito de la industria de la IA por chips potentes está creando una inflación de costes para otros sectores tecnológicos fundamentales.
"Nos enfrentamos a un aumento de los costes de producción, especialmente en los semiconductores", afirmó el Consejero Delegado, Borje Ekholm, en un comunicado. El CEO atribuyó la presión de los costes en parte al aumento de la demanda de componentes de IA.
El problema deriva de la naturaleza especializada de los chips centrados en la IA. Empresas como Nvidia han experimentado una demanda sin precedentes de sus GPU de alto rendimiento, esenciales para el entrenamiento de grandes modelos lingüísticos. La producción de estos procesadores, junto con componentes asociados como la memoria de gran ancho de banda (HBM), consume una parte cada vez mayor de la capacidad de fabricación avanzada en fundiciones como TSMC, lo que reduce la oferta para otros compradores.
Para Ericsson, esta tendencia supone una amenaza directa para su rentabilidad y su posición competitiva. El hardware de la empresa para estaciones base 5G depende de sofisticados chips personalizados, y el aumento de los costes de los componentes podría erosionar los márgenes de beneficio si no pueden repercutirse en sus clientes, los grandes operadores de telecomunicaciones. Esta presión también podría afectar a su capacidad para competir con rivales como Nokia en un mercado que ya se caracteriza por unos precios ajustados. El desarrollo señala posibles vientos en contra para todo el sector de las infraestructuras de telecomunicaciones, que ahora se encuentra compitiendo con la industria de la IA por los mismos recursos de fabricación críticos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.