Los gestores de carteras confían cada vez más en los mercados emergentes y pronostican rendimientos significativos a pesar de la volatilidad considerable introducida por el conflicto en Irán.
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Los gestores de carteras confían cada vez más en los mercados emergentes y pronostican rendimientos significativos a pesar de la volatilidad considerable introducida por el conflicto en Irán.

Los gestores de carteras afirmaron el 9 de abril que ven un potencial alcista de hasta el 15 % para las acciones de los mercados emergentes hasta 2026, argumentando que la mejora de los fundamentales económicos y las valoraciones atractivas pueden compensar el riesgo geopolítico derivado de la guerra en Irán.
"La prima de riesgo por el conflicto de Irán es innegable, pero el crecimiento subyacente de los beneficios en mercados que van desde Brasil hasta la India presenta un caso alcista estructural convincente", afirmó el analista ficticio John Doe, director de Estrategia de Mercados Emergentes de BlackRock, en una nota a los clientes. "Estamos aconsejando a los clientes que miren más allá de los titulares".
El índice MSCI Emerging Markets ya ha subido un 5 % este año, a pesar de que los precios del petróleo se dispararon por encima de los 90 dólares por barril y de una huida hacia la seguridad que ha llevado al oro a tocar un récord de 2.400 dólares la onza. ETFs como el iShares MSCI Emerging Markets ETF (EEM) y el Vanguard FTSE Emerging Markets ETF (VWO) han registrado entradas persistentes, sumando más de 10.000 millones de dólares en lo que va de año, según datos de EPFR Global.
La pregunta clave para los inversores es si la historia fundamental puede sostenerse si la guerra de Irán escala, interrumpiendo potencialmente el 21 % del comercio mundial de petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz. El último gran conflicto en la región en 2003 vio cómo las acciones de los mercados emergentes caían inicialmente un 10 % antes de repuntar más del 30 % en los seis meses posteriores, a medida que se despejaba la incertidumbre inmediata.
La tesis alcista se basa en una combinación de factores. Muchos bancos centrales de mercados emergentes, tras haber subido los tipos de forma agresiva en 2022-2023 para combatir la inflación, tienen ahora margen para relajar su política. Esto contrasta fuertemente con homólogos de mercados desarrollados como la Reserva Federal, de la que se espera que mantenga los tipos más altos durante más tiempo. Se prevé que esta divergencia en la política monetaria impulse el consumo local y la inversión corporativa.
Además, las valoraciones parecen atractivas. El índice MSCI Emerging Markets cotiza a una relación precio-beneficio (PER) futura de aproximadamente 12x, un descuento significativo frente al múltiplo de 21x del S&P 500. "Se le está pagando por asumir el riesgo geopolítico", continuó la nota de Doe. "Para los inversores a largo plazo, este punto de entrada es uno de los más atractivos en una década".
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.