Covenant AI, un proyecto que se construye sobre la red Bittensor, ha anunciado su retirada oficial del ecosistema, citando alegaciones de que la gobernanza de la red está secretamente centralizada. La salida desafía la promesa central de descentralización de esta cadena de bloques centrada en la IA.
"Anunciamos oficialmente nuestra salida de la red Bittensor", afirmó el fundador de Covenant AI, Sam Dare, en un comunicado público. "La gobernanza es una actuación de descentralización, con el control real centralizado en Jacob Steeves".
Las alegaciones golpean el corazón de la propuesta de valor de Bittensor, cuyo objetivo es crear una red descentralizada para modelos de inteligencia artificial. Según Covenant AI, esta promesa no se ha cumplido, ya que las decisiones clave supuestamente permanecen en manos del cofundador del proyecto. Las posibles consecuencias podrían desencadenar una venta masiva del token nativo TAO de Bittensor a medida que los inversores y desarrolladores reevalúan la integridad del proyecto. Aún no se dispone de datos sobre los impactos inmediatos en la cadena, como una caída en la actividad de la red o en el volumen de negociación de TAO.
La salida de un proyecto por tales afirmaciones presenta un desafío significativo para Bittensor, creando potencialmente una crisis de confianza que podría obstaculizar su capacidad para atraer a nuevos desarrolladores. Este incidente pone bajo escrutinio el modelo de gobernanza de Bittensor, especialmente mientras compite con otras plataformas de IA descentralizadas como Fetch.ai (FET) por talento y capital. El ecosistema se enfrenta ahora a la presión de abordar las alegaciones de centralización para mantener su credibilidad y viabilidad a largo plazo.
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