El sector de consumo discrecional de EE. UU. cayó el lunes a un nuevo mínimo de varios años en relación con el S&P 500, ya que los precios del petróleo persistentemente altos continúan erosionando el poder adquisitivo de los consumidores y debilitando la confianza de los inversores.
"Esto no es una sorpresa, es una inevitabilidad. Cada dólar que va al tanque de gasolina es un dólar que no se puede gastar en el centro comercial", dijo Jane Doe, analista senior de comercio minorista en Fictional Wealth Management. "Estamos viendo el impacto directo de los costos de energía en los balances domésticos, y los nombres discrecionales están en la línea de fuego".
El Consumer Discretionary Select Sector SPDR Fund (XLY), un referente del sector, ha tenido un rendimiento inferior al del mercado general durante ocho semanas consecutivas. La divergencia fue marcada el lunes, con componentes de gran peso como Home Depot Inc. y Best Buy Co. registrando caídas mientras los inversores descontaban una desaceleración en el gasto en artículos para el hogar y electrónica. La presión se extiende a la ropa de alta gama, con marcas como Lululemon Athletica Inc. también enfrentando vientos en contra. En contraste, el sector energético ha sido el de mejor desempeño del S&P 500.
El bajo rendimiento sostenido de las acciones orientadas al consumidor puede servir como un indicador adelantado para la economía en general. Si el gasto de los consumidores, que representa aproximadamente el 70% de la actividad económica de EE. UU., continúa debilitándose, podría señalar el inicio de una desaceleración más significativa. Todas las miradas estarán puestas en el próximo informe de ventas minoristas de abril para confirmar el alcance del daño.
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