Los especuladores incrementaron las posiciones netas largas de COMEX oro a 111,341 contratos en la semana finalizada el 2 de junio, el nivel más alto en 18 semanas, según muestran los datos de la CFTC. El aumento de 14,410 contratos extendió una tendencia de acumulación de varias semanas, ya que los inversores institucionales añadieron exposición alcista al oro, elevando el posicionamiento neto a su nivel más alto desde finales de enero. Según los datos, este incremento fue impulsado por una combinación de nuevas posiciones largas y cobertura de cortos.
Las posiciones netas largas de cobre subieron a 77,131 contratos, la cifra más alta en más de cinco años, de acuerdo con el informe semanal Commitments of Traders de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC). El aumento en el posicionamiento del cobre refleja una creciente confianza en la demanda industrial y expectativas de una recuperación económica global, siendo el metal rojo ampliamente considerado un barómetro de la actividad económica. El máximo de cinco años marca un cambio significativo respecto al posicionamiento más cauteloso observado durante gran parte de 2025, cuando la incertidumbre en la política comercial pesó sobre el sentimiento de los metales industriales.
Entre otros metales preciosos, las posiciones netas largas de plata cayeron a 10,433 contratos, un descenso respecto a la semana anterior que sugiere una toma de ganancias tras los recientes avances. Las posiciones netas largas de platino disminuyeron a 11,974, el nivel más bajo en 10 semanas, mientras que las posiciones netas cortas de paladio se redujeron a 3,476 contratos respecto al período de reporte anterior, lo que indica una modesta reducción de las apuestas bajistas sobre este metal utilizado en catalizadores automotrices.
La acumulación sostenida en el posicionamiento del oro muestra la convicción institucional en el metal como activo refugio y cobertura contra la inflación, lo que potencialmente respalda precios más altos en el corto plazo. Sin embargo, las elevadas posiciones netas largas tanto en oro como en cobre aumentan el riesgo de una reversión brusca si el sentimiento cambia. El máximo de cinco años del cobre sugiere que los operadores están descontando una demanda más fuerte de sectores como la construcción y las energías renovables, donde el metal es un insumo clave. La divergencia entre el oro y el cobre —ambos en máximos de varios períodos— refleja un mercado que simultáneamente cubre la incertidumbre macroeconómica y apuesta por la recuperación industrial. El próximo informe de la CFTC, correspondiente a la semana que finaliza el 9 de junio, mostrará si estas tendencias continuaron.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.