Coinbase Asset Management y MarketVector Indexes lanzaron el 9 de abril de 2026 un nuevo índice de referencia compuesto, el Coinbase Store of Value Index, diseñado para seguir el rendimiento de Bitcoin (BTC) y el oro tokenizado.
Según un informe de tradingview.com, "el índice utiliza un modelo de volatilidad inversa para ponderar el Bitcoin y el oro, y el índice de referencia se reequilibra trimestralmente". Este mecanismo garantiza que el activo con menor volatilidad reciba una mayor asignación dentro del índice.
El nuevo índice sigue específicamente a Bitcoin y Pax Gold (PAXG), uno de los tokens digitales respaldados por oro más grandes del mercado. El índice de referencia es calculado como un índice de rentabilidad de precios en dólares estadounidenses por MarketVector, un administrador de índices europeo regulado que ha desarrollado previamente otros índices de activos digitales, incluido el MarketVector Digital Assets 100 Index.
El lanzamiento se produce en un momento en que los inversores están reevaluando la definición de "reserva de valor". Si bien Bitcoin se ha debatido durante mucho tiempo como una cobertura contra la inflación, su correlación con activos de riesgo como las acciones tecnológicas ha complicado esa narrativa. Una investigación de Grayscale en febrero señaló que el oro superó al Bitcoin en 2025, lo que provocó un debate más profundo sobre el papel de cada activo en una cartera moderna.
Este nuevo índice de Coinbase y MarketVector es el último ejemplo de la convergencia entre las finanzas tradicionales (TradFi) y el espacio de los activos digitales. Proporciona un producto híbrido regulado que atiende a los inversores que buscan exposición tanto a los activos refugio tradicionales como a los nuevos. Esta tendencia está cobrando impulso a nivel mundial, con instituciones como la española CaixaBank asegurando licencias para ofrecer servicios de custodia y negociación de criptomonedas bajo el marco MiCA de la UE, según se informó a finales de 2025.
El movimiento de los actores financieros establecidos hacia los servicios de criptomonedas sigue el camino forjado por empresas tecnofinancieras como Revolut y Nubank, que ofrecen el comercio de criptomonedas en sus aplicaciones desde hace varios años. Si bien estas empresas demostraron la demanda minorista, la entrada de bancos y gestores de activos regulados señala una nueva fase de madurez para la industria. Crea un modelo híbrido en el que el cumplimiento y la estabilidad de la banca tradicional se aplican a los activos digitales, lo que podría atraer a una base de inversores más cautelosa.
Esta mezcla de mundos financieros no se limita a los productos minoristas. En el espacio institucional, iniciativas como Canton Network están creando soluciones de blockchain privadas e interoperables para grandes actores como Goldman Sachs, BNP Paribas y DTCC. Aunque son distintas de las blockchains públicas como Ethereum, que sigue siendo el núcleo del ecosistema DeFi sin permisos, el auge de Canton muestra una clara demanda de aplicaciones de blockchain específicas para instituciones. La coexistencia de estos diferentes modelos (público y privado, minorista e institucional) sugiere que el panorama financiero se está adaptando para incorporar los activos digitales en lugar de tratarlos como un mercado separado y aislado.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.