(Bloomberg) -- Los precios del cacao se han desplomado por debajo de los 2.900 dólares por tonelada métrica en febrero, un giro dramático respecto a los máximos de unos 12.000 dólares registrados a finales de 2024, después de que las enfermedades y la sequía diezmaran la producción. La extrema volatilidad está obligando a los principales chocolateros a reformular sus productos y buscar alternativas al cacao para protegerse de los choques de precios.
"Lo que escuchamos de las empresas es que, aunque hubo críticas en las redes sociales, la gente no está reaccionando con sus bolsillos", afirmó Oran van Dort, analista de cacao en Rabobank. Como resultado, algunos chocolateros no tienen prisa por volver a añadir más cacao a sus productos, y algunos todavía están agotando existencias compradas a precios elevados.
El impacto de las oscilaciones de precios es evidente en los recientes resultados corporativos. Barry Callebaut, uno de los mayores procesadores de cacao del mundo, vio cómo sus volúmenes de ventas de cacao caían un 14,3 % interanual en el semestre finalizado el 28 de febrero, mientras que sus volúmenes globales de ventas de chocolate disminuyeron un 5,1 %. Las acciones de la empresa suiza se desplomaron un 16 % tras advertir de que el beneficio operativo recurrente para el año fiscal disminuiría en torno al 15 %, un brusco cambio respecto a su anterior previsión de aumento. Del mismo modo, Hershey registró pérdidas por valoración a precios de mercado en sus operaciones con materias primas por valor de 423 millones de dólares en 2025, mientras que Mondelez se enfrentó a una pérdida antes de impuestos de 984 millones de dólares en sus contratos de materias primas.
La agitación está acelerando el cambio hacia alternativas al cacao. El gigante mundial de alimentos envasados Nestlé ha reformulado sus recetas de Toffee Crisp y Blue Riband en el Reino Unido hasta el punto de que ya no cumplen el umbral mínimo del 20 % de sólidos de cacao para ser legalmente llamados "chocolate". La empresa suiza también se ha asociado con la alemana Planet A Foods para crear un producto similar al chocolate a partir de semillas de girasol fermentadas y avena. Mientras tanto, la startup israelí Celleste Bio, respaldada por Mondelez, anunció que ha producido tabletas de chocolate a partir de células cultivadas en un laboratorio.
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