Los futuros de cacao del ICE han subido más de un 130 % en lo que va de año, superando los 11.000 dólares por tonelada, un máximo histórico que está obligando a los fabricantes de chocolate a alterar fundamentalmente sus recetas para utilizar menos de este ingrediente clave.
"La volatilidad no tiene precedentes y no podemos absorber estos costes", afirmó John Smith, director de Confitería de un importante conglomerado alimentario, en un seminario web del sector. "La reformulación ya no es una opción; es una necesidad para mantener un negocio viable".
Los precios récord son el resultado directo de las malas cosechas en África Occidental, donde las enfermedades y el clima adverso han diezmado el rendimiento de los cultivos. Se prevé que la producción mundial de cacao para la temporada 2023-2024 caiga casi un 11 %, según la Organización Internacional del Cacao. Las existencias en los almacenes han sufrido importantes reducciones, y los inventarios en los almacenes autorizados por el ICE han caído un 15 % desde principios de año, lo que refleja la escasez en el mercado físico.
Este cambio hacia productos con menos cacao o sin cacao podría tener implicaciones duraderas para el mercado. Si los consumidores aceptan las nuevas formulaciones, es posible que la demanda de cacao a largo plazo no se recupere totalmente hasta los niveles anteriores, incluso si los precios se estabilizan. Para los inversores, las empresas que naveguen con éxito esta transición podrían ver márgenes de beneficio más estables, protegidos de las oscilaciones de las materias primas, pero se enfrentan al riesgo de daño a la marca si los consumidores rechazan los nuevos sabores. El próximo indicador clave para el mercado será la publicación de los datos de molienda del primer trimestre, que sirven como indicador de la demanda.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.