La ola de reembolsos anticipados de hipotecas en China se aceleró en 2025, provocando que el saldo total de préstamos hipotecarios personales en los seis bancos más grandes del país se redujera en aproximadamente 700.000 millones de yuanes. El descenso hasta poco más de 25 billones de yuanes a finales de año refleja una tendencia significativa de desendeudamiento de los hogares que señala una debilidad persistente en el sector inmobiliario y supone un viento en contra para la rentabilidad bancaria.
"Si bien los bancos se enfrentan a la presión tanto de la contracción del tamaño de los préstamos como del aumento de los préstamos inmobiliarios dudosos, están surgiendo signos de estabilidad", señaló un alto ejecutivo de uno de los principales bancos en su informe anual. "Las nuevas solicitudes de hipotecas han mostrado signos de calentamiento desde principios de año, lo que sugiere que el mercado está empezando a encontrar su equilibrio".
El desendeudamiento coordinado de los compradores de viviendas, que optan por liquidar sus deudas para reducir los gastos por intereses, se produce mientras los datos oficiales muestran una caída continua de la inversión inmobiliaria y de los precios de las viviendas nuevas. La contracción de la cartera hipotecaria de los "Seis Grandes" bancos estatales, incluidos Industrial & Commercial Bank of China Ltd. y China Construction Bank Corp., pone de relieve la presión financiera sobre el sector bancario. Esta tendencia contribuye directamente al aumento de los ratios de morosidad vinculados al sector inmobiliario, comprimiendo aún más los márgenes netos de interés.
La tendencia presenta un doble desafío para Pekín: si bien el desendeudamiento de los hogares puede reducir el riesgo financiero sistémico, también frena el gasto de los consumidores y refleja una falta de confianza en las perspectivas de inversión. El indicador clave a vigilar es si el reciente repunte de las solicitudes de hipotecas se traduce en una recuperación sostenida de las ventas inmobiliarias, lo cual es crucial para estabilizar la economía en general y el sentimiento de los inversores hacia la renta variable china y el yuan.
Los propietarios se desendeudan ante la incertidumbre
La prisa por pagar las hipotecas de forma anticipada subraya un cambio en el comportamiento de los consumidores en China. Con la disminución de los rendimientos de otras inversiones y el recorte de los tipos de interés de los depósitos, los hogares están redirigiendo sus ahorros para pagar deudas hipotecarias con intereses elevados. Este desendeudamiento proactivo es una decisión financiera racional para los individuos, pero crea un lastre para el crecimiento del crédito que históricamente ha impulsado la economía de China.
La caída de los saldos hipotecarios de los seis principales bancos es la más significativa de la que se tiene constancia y refleja los desafíos más amplios del mercado inmobiliario chino, que ha estado lidiando con una recesión de varios años. Se espera que la presión sobre las ganancias de los bancos persista mientras el sector inmobiliario siga siendo débil, lo que podría conducir a menores pagos de dividendos e impactar en los rendimientos de los inversores. Sin embargo, los ejecutivos bancarios son cautelosamente optimistas en cuanto a que las medidas de apoyo gubernamentales y el retorno gradual de la confianza del mercado podrían conducir a una estabilización en 2026.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.