(P1) La caída del mercado inmobiliario en China se profundizó en marzo, con datos oficiales que muestran un descenso acelerado de los precios en la mayoría de los niveles de ciudades, lo que indica que las medidas de apoyo gubernamentales aún no han logrado estabilizar este sector crucial. Los precios de las viviendas nuevas en ciudades de segundo nivel cayeron un 3,3% interanual, una caída más rápida que la del mes anterior.
(P2) "Los datos confirman que el sector inmobiliario sigue siendo el mayor lastre para la economía china, sin un cambio de tendencia rápido a la vista", señaló David Zhang, economista senior de Dragon-Capital Economics. "A pesar de múltiples rondas de estímulos, los problemas fundamentales de exceso de oferta y la débil confianza de los compradores persisten, particularmente en las ciudades de niveles inferiores".
(P3) La Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) informó el martes que los precios en las ciudades de primer nivel cayeron un 2,2% respecto al año anterior, en línea con el descenso de febrero. Mientras que Shanghái desafió la tendencia con un aumento de precios del 3,7%, otros centros importantes experimentaron caídas significativas, incluyendo Shenzhen (-5,5%), Guangzhou (-4,7%) y Pekín (-2,1%). La caída de precios en ciudades de tercer nivel se mantuvo estable en un 4,0% interanual.
(P4) La persistente debilidad del mercado inmobiliario, que representa una parte sustancial del PIB de China, plantea un riesgo significativo para los objetivos de crecimiento económico del gobierno. El desplome amenaza con reducir el gasto de los consumidores, aumentar la presión sobre el sistema financiero mediante el incremento de los préstamos morosos y frenar el impulso económico general, con posibles efectos de contagio para los mercados globales de materias primas que dependen de la construcción china.
Divergencia en las principales ciudades
La relativa fortaleza del mercado inmobiliario de Shanghái contrasta marcadamente con la pronunciada debilidad en otras ciudades de primer nivel como Shenzhen y Guangzhou. Esta divergencia resalta un mercado fragmentado donde la fortaleza económica local y la implementación de políticas juegan un papel crucial. Sin embargo, la tendencia general apunta hacia una contracción continua. La aceleración de 0,2 puntos porcentuales en la caída de precios para las ciudades de segundo nivel es particularmente preocupante, ya que estos centros urbanos son motores principales del crecimiento regional.
Obstáculos políticos
Pekín ha implementado una serie de medidas para apuntalar el mercado de la vivienda, incluyendo la reducción de las tasas hipotecarias y la flexibilización de las restricciones de compra. Sin embargo, hasta ahora estas políticas no han logrado generar una recuperación significativa. El bache actual sugiere que podrían ser necesarios estímulos más agresivos y específicos para restaurar la confianza y liquidar el gran inventario de viviendas sin vender. El Banco Popular de China (PBoC) se enfrenta a un difícil equilibrio entre apoyar la economía y evitar un colapso desordenado del sector inmobiliario.
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