Por quinta semana consecutiva, el uso de grandes modelos de inteligencia artificial en China ha superado al de Estados Unidos, una señal del progreso acelerado del país en la carrera global por la supremacía de la IA. Las llamadas semanales a modelos de IA de China continental aumentaron un 31,5%, alcanzando los 12,96 billones de tokens en la semana del 30 de marzo al 5 de abril, mientras que los modelos estadounidenses experimentaron un incremento fraccionario del 0,76% hasta los 3,03 billones de tokens, según nuevas estimaciones de OpenRouter.
Este crecimiento sostenido en el uso resalta un cambio potencial en el panorama de la IA, donde EE. UU. ha liderado tradicionalmente el desarrollo de "cerebros de IA" como los grandes modelos de lenguaje (LLM) popularizados por ChatGPT de OpenAI. "Los modelos propietarios cerrados estadounidenses son probablemente mejores, pero quizás no por mucho", afirma Selina Xu, investigadora que trabaja en política de IA de China en la oficina del exjefe de Google, Eric Schmidt. "El modelo chino puede ser solo un 90% tan bueno, pero es un 90% más barato".
Los datos indican que los controles de exportación de EE. UU. sobre microchips de alta gama, diseñados para frenar el progreso de Pekín, pueden haber tenido el efecto no deseado de fomentar una mayor innovación y eficiencia. Los desarrolladores chinos, obligados a trabajar con hardware menos potente, han producido modelos sorprendentemente capaces y rentables. El lanzamiento del chatbot chino DeepSeek en enero de 2025, desarrollado a una fracción del costo de sus rivales estadounidenses, envió ondas de choque a través del mercado y demostró la nueva capacidad de recursos de China. Esta tendencia está beneficiando a empresas como Zhipu AI, una destacada firma china de IA cuyos ingresos se duplicaron el año pasado.
La dinámica sugiere que la carrera por el dominio de la IA está lejos de resolverse. Si bien EE. UU. aún mantiene una ventaja clave en el diseño de los semiconductores más potentes y el software que actúa como el "cerebro" de un robot, la iteración rápida y rentable de China y su base de fabricación masiva para "cuerpos" de IA o robots le dan una ventaja distintiva. A medida que ambas naciones presionan para combinar la robótica con una IA más independiente y agéntica, la competencia se intensificará. Este crecimiento sostenido en el uso de IA en China podría impulsar una inversión significativa en su sector tecnológico nacional, aumentando la presión sobre las empresas estadounidenses.
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