Un posible acuerdo comercial entre Estados Unidos y China podría reactivar las exportaciones estadounidenses de gas natural licuado (GNL) a la segunda economía del mundo, ya que algunos funcionarios sugieren que el arancel del 25% sobre el combustible podría eliminarse tras la cumbre entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump el 13 de mayo.
Las conversaciones, que se llevarán a cabo en Pekín, se producen tras el colapso del comercio energético entre ambas naciones. "China podría considerar alcanzar un acuerdo para comprar más energía estadounidense", indicaron funcionarios de EE. UU., según un informe de Reuters.
Las importaciones chinas de GNL estadounidense cayeron en picado desde los 4,15 millones de toneladas en 2024 a solo 26.000 toneladas el año pasado tras el inicio de la guerra comercial. Este brusco descenso obligó a los compradores chinos con contratos a largo plazo en EE. UU., como PetroChina (00857.HK) y CNOOC (00883.HK), a revender cargamentos a Europa para evitar los elevados aranceles de importación. Los analistas estiman que la eliminación del arancel haría que el GNL estadounidense fuera más barato para los compradores chinos que los cargamentos al contado en Asia, especialmente considerando la volatilidad del mercado provocada por la guerra de Irán.
Un nuevo acuerdo podría suponer un impulso significativo para los productores de energía de EE. UU. al reabrir un mercado crítico. Para China, ofrecería una fuente de energía más asequible mientras navega por las fluctuaciones de los precios globales. Sin embargo, dado que se espera que la demanda de GNL de China siga siendo débil por segundo año consecutivo, cualquier aumento inmediato en los volúmenes de importación podría ser limitado.
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