El iShares MSCI China A ETF (CNYA) subió a un nuevo máximo de 52 semanas esta semana, escalando un 40,21 por ciento desde su mínimo de $27,63 para cotizar en un nuevo pico. El repunte de los fondos centrados en China se basa en el creciente optimismo de los inversores ante una posible cumbre entre el presidente Trump y el presidente chino Xi Jinping.
"La magnitud de las oportunidades en el mercado de renta variable de China a nivel de acciones individuales y temáticas, impulsada por fundamentos sólidos y temas prometedores... debería permitir a los inversores construir una cartera china selectiva que supere a otros pares", dijeron los estrategas de Morgan Stanley liderados por Laura Wang.
El fondo CNYA sigue el índice MSCI China A Inclusion, que está compuesto por acciones nacionales chinas que cotizan en las bolsas de Shanghái y Shenzhen, y tiene un ratio de gastos de 60 puntos básicos. Los indicadores técnicos sugieren el potencial de más ganancias, con un alfa ponderado positivo de 37,34 que apunta a un impulso continuo, según datos de Barchart.com.
Una reunión productiva entre los dos líderes podría ayudar a aliviar las tensiones comerciales, mejorar las relaciones bilaterales y reavivar el impulso de las acciones chinas, especialmente en el sector tecnológico. Morgan Stanley fijó recientemente nuevos objetivos de precios para el segundo trimestre de 2027 que implican un alza de dos dígitos para índices clave, incluyendo una ganancia del 12 por ciento para el MSCI China hasta 91 y una subida del 11 por ciento para el CSI-300 hasta 5.400.
Catalizadores para el crecimiento
Los inversores esperan que la próxima cumbre pueda arrojar "resultados simbólicos", como relajaciones comerciales selectivas o la reanudación de las conversaciones sobre el clima y otros temas. Según Morgan Stanley, esto podría redirigir la atención de los inversores de nuevo hacia China después de un período de enfoque en las tensiones de Oriente Medio y el repunte impulsado por la IA en otros mercados.
El banco de inversión destacó varios temas prometedores, incluyendo empresas con sólidas capacidades tecnológicas y de innovación que se alinean con el 15º Plan Quinquenal de China. Se espera que el apoyo político de China a la localización tecnológica, particularmente en IA, semiconductores y biotecnología, reciba un impulso de la competencia continua entre EE. UU. y China. Además, la cadena de suministro competitiva del país en tecnología de alta gama y energía verde lo posiciona bien para satisfacer la creciente demanda energética mundial.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.