Los máximos líderes de China y Arabia Saudita mantuvieron una llamada telefónica de alto nivel el sábado para coordinar los esfuerzos de desescalada del conflicto en Medio Oriente, una medida destinada a prevenir una guerra más amplia que podría amenazar los suministros energéticos globales.
"China aboga por un alto el fuego inmediato y completo", dijo el presidente Xi Jinping, según un resumen de los medios estatales de la llamada del 20 de abril. El príncipe heredero Mohammed bin Salman afirmó que Arabia Saudita está "comprometida con la resolución de disputas a través del diálogo" y espera "evitar una escalada de la situación".
La discusión se centró en la necesidad de una resolución política y diplomática del conflicto. Ambos líderes destacaron específicamente la importancia de mantener el paso normal a través del Estrecho de Ormuz. El estrecho es el punto estratégico de petróleo más importante del mundo, con un estimado del 21% del consumo global de líquidos de petróleo pasando por allí diariamente.
La intervención diplomática resalta los graves riesgos que enfrenta la economía global. Cualquier interrupción del transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz podría causar un fuerte aumento en los precios del petróleo, reavivando las presiones inflacionarias y afectando a las acciones globales. Por el contrario, las señales de una desescalada exitosa podrían proporcionar un alivio significativo para los mercados al reducir la prima de riesgo geopolítico actualmente valorada en el crudo.
El presidente Xi enfatizó que Beijing apoya todos los esfuerzos que conduzcan a restaurar la paz y que el futuro de la región debe estar en manos de sus propios países. Esto refuerza la posición de China como una potencia responsable que busca desempeñar un papel constructivo en la estabilidad regional, una postura bienvenida por la parte saudí.
El príncipe heredero Mohammed señaló que el conflicto en curso ya ha dañado la seguridad de las naciones del Golfo y ha impactado el suministro de energía y la economía mundial. Expresó el deseo de fortalecer la comunicación con China para mantener el alto el fuego y encontrar conjuntamente un camino hacia la paz a largo plazo en la región.
La llamada se produce durante el décimo aniversario de la asociación estratégica integral China-Arabia Saudita. El presidente Xi señaló el deseo de profundizar esta relación, que podría servir como modelo para las relaciones China-Árabes en general.
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