China y Rusia vetaron el 7 de abril un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU propuesto por Baréin para coordinar acciones defensivas en el Estrecho de Ormuz, lo que ha despertado preocupación por posibles interrupciones en un cuello de botella que gestiona aproximadamente el 21% del consumo mundial de líquidos de petróleo.
"Autorizar a los Estados miembros a usar la fuerza equivale a legalizar el abuso ilegal de la fuerza, lo que inevitablemente conducirá a una mayor escalada de la situación y causará graves consecuencias", afirmó Fu Cong, representante permanente de China ante la ONU, en una reunión del Consejo de Seguridad sobre la cooperación con el Consejo de Cooperación del Golfo.
La resolución recibió 11 votos a favor, mientras que Pakistán y Colombia se abstuvieron. Los vetos de los dos miembros permanentes fueron suficientes para bloquear su aprobación. El borrador había "alentado firmemente" a las naciones que utilizan la vía comercial a coordinar acciones defensivas para garantizar un paso seguro, en respuesta a la reciente inestabilidad. El veto puso inmediatamente el foco en los precios del crudo, con los futuros del Brent manteniéndose estables cerca de los 90 dólares por barril.
El fracaso de la resolución deja sin resolver la situación de seguridad en el Estrecho de Ormuz, lo que podría aumentar la prima de riesgo en los envíos de crudo. Cualquier interrupción futura podría provocar un fuerte aumento de los costes energéticos, impactando en las economías globales, una situación que recuerda a las tensiones de los petroleros en 2019, cuando los precios del petróleo se dispararon. El Consejo de Seguridad debe actuar ahora con cautela para reducir la tensión y fomentar el retorno al diálogo.
El veto resalta las profundas divisiones
La votación expone importantes fisuras dentro del Consejo de Seguridad sobre cómo gestionar la seguridad marítima internacional. La resolución propuesta por Baréin pretendía crear un marco coordinado, pero explícitamente defensivo, para las naciones que dependen del estrecho. El representante de China argumentó que tal medida legitimaría el uso de la fuerza y exacerbaría una situación ya tensa, instando al consejo a desempeñar, en cambio, un papel positivo en la desescalada y la promoción del diálogo. Esta posición fue apoyada por Rusia, que se ha opuesto sistemáticamente a lo que considera una intervención extranjera en asuntos de seguridad regional.
El mercado del petróleo en vilo
Para los mercados energéticos mundiales, el veto introduce una nueva capa de riesgo geopolítico. El Estrecho de Ormuz es una arteria insustituible para el petróleo mundial, con más de 20 millones de barriles pasando por él diariamente. El último repunte significativo en la región en 2019, que incluyó ataques a petroleros, hizo que los precios del crudo Brent aumentaran hasta un 19% en un solo día. Aunque no hay una interrupción inmediata del suministro, los operadores valorarán ahora una mayor probabilidad de conflicto o impedimentos al transporte marítimo, lo que podría traducirse en precios del petróleo más altos y volátiles en el segundo trimestre de 2024.
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