La crisis en el mercado mundial de productos químicos ha provocado que los precios de los productos básicos se disparen más de un 60 %, mientras el bloqueo del estrecho de Ormuz corta el suministro de materias primas críticas, según un nuevo informe de Goldman Sachs.
"Los riesgos económicos son mayores de lo que sugiere nuestro escenario base para el crudo por sí solo", señalaron los analistas de Goldman Sachs, destacando la escala sin precedentes del choque de oferta que ya ha recortado aproximadamente el 20 % del suministro mundial de productos químicos.
El informe señala que la escalada de precios ha sido el doble de rápida y grave que la observada durante la crisis energética europea de 2022. La interrupción golpea el corazón de la industria petroquímica, ya que el petróleo y la nafta, que fluyen en grandes cantidades a través del estrecho, representan aproximadamente el 70 % de los costes de producción. El impacto se ve amplificado por un aumento relacionado en los precios de la energía, y Goldman ha elevado por separado su previsión para el crudo Brent en el cuarto trimestre a 90 dólares por barril.
La región de Asia-Pacífico, que representa el 65 % de la producción química mundial, es especialmente vulnerable, ya que depende de Oriente Medio para cerca del 70 % de sus materias primas. Los efectos ya se están dejando sentir en las economías: una encuesta reciente muestra que la confianza empresarial en la India ha caído a su nivel más bajo en 15 trimestres debido a las interrupciones del suministro y los choques de precios derivados del conflicto. El Banco de la Reserva de la India ya ha elevado su previsión de inflación al 4,6 % desde el 2,1 %.
Las industrias derivadas se enfrentan a un aumento medio del 11 % en el coste de los bienes vendidos, siendo los sectores del mueble (20 %), textil (15 %) y automoción (11 %) los más afectados. Goldman Sachs prevé un desfase de seis a doce meses antes de que el impacto total llegue a los consumidores.
Incluso si el estrecho se reabriera de inmediato, el banco estima que la recuperación tardaría al menos 140 días debido a los retrasos en los envíos y al tiempo necesario para reiniciar las instalaciones de producción. Dow Chemical proyecta un periodo de normalización más largo, de 250 a 275 días, lo que sugiere que el alivio del suministro físico no llegará antes del tercer trimestre de 2026 como muy pronto. Goldman advierte que, sin una reanudación inmediata de los flujos de materias primas, un escenario de "cola izquierda" con graves interrupciones en la cadena de suministro y destrucción de la demanda se está convirtiendo en el caso base.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.