Canary Capital presentó una solicitud S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) el 8 de abril para lanzar un fondo cotizado en bolsa (ETF) al contado que rastrea la memecoin PEPE.
"El fideicomiso mantendría PEPE al contado y podría conservar hasta un 5% de sus activos en ETH para cubrir las tarifas de transacción de la red", indica la solicitud, detallando una estructura en la que las acciones se emiten en cestas de 10.000 acciones.
El folleto advierte que PEPE es un activo altamente especulativo cuyo valor es impulsado por el sentimiento en línea en lugar de su utilidad. Destaca riesgos significativos, incluida la manipulación del mercado, señalando que, a fecha de enero de 2026, las diez carteras más grandes de PEPE controlaban aproximadamente el 41% del suministro circulante del token, según el documento. Los datos de Etherscan muestran que el token tiene actualmente 513.392 titulares.
Esta presentación pone a prueba el apetito de la SEC por productos más allá de Bitcoin y Ethereum, tras el lanzamiento del Dogecoin Trust ETF (GDOG) de Grayscale en noviembre de 2025. Su aprobación podría legitimar las memecoins como una clase de activo, pero enfrenta obstáculos regulatorios debido a la volatilidad del activo. El token PEPE ha caído casi un 85% desde su máximo histórico de diciembre de 2024, según datos de CoinMarketCap.
El movimiento de Canary Capital se suma a una creciente lista de fondos cripto de nicho, incluyendo solicitudes para ETFs que rastrean MOG, PENGU y BONK. La propuesta de la firma para un ETF de PEPE, un token ERC-20 en Ethereum, demuestra que los emisores están interesados en expandir las estructuras de ETF más allá en la curva de riesgo cripto tras el éxito de los productos de Bitcoin al contado.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.